Seguidores

domingo, 26 de junio de 2011

Beacheando.




Días de playa.

Gwen.

Gwen se marchó a la India porque le habían hablado del karma. No sabía exactamente qué era aquello pero aterrizó donde había señalado su destino. Allí andó y respiró, se vió envuelta en los vapores y dejó pasar los meses. Un día le vino un recuerdo que no recordaba de antes e imaginó que era de una vida anterior. Después pasó por la embajada y volvió a casa. Tantos días sin su teléfono móvil había sido como vivir un verdadero infierno.

sábado, 18 de junio de 2011

Galos.


Juraron los jefes galos no quitarse la armadura hasta haber ocupado el Capitolio. Sabido esto por Lucio Emilio Papo, una vez que los hubo derrotado, les obligó a ir andando hasta allí encadenados y vestidos con sus prendas de guerra.

martes, 31 de mayo de 2011

Eleazar el galileo.


Vespasiano y su hijo Tito, a las órdenes de Nerón, buscaban castigar a los judíos. Golpeaba sin descanso el ariete romano los muros de Jotapata. Entonces Eleazar, hijo de Sameas, arrojó una gran piedra desde la muralla sobre el ingenio partiéndolo en dos. La acción provocó el desconcierto entre los latinos. Y antes de que éstos reaccionasen, lanzose el galileo entre ellos e hízose con la cabeza de la viga. De un salto trepó por el muro bajo una lluvia de flechas. Y hasta que no se halló en lo más alto, mostrando su triunfo sobre los romanos, no cayó muerto.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Triunfo de Pompeyo.


Quiso conmemorar Pompeyo sus victorias africanas entrando en la ciudad de Roma montado en un carro tirado por elefantes, en lugar de caballos como era costumbre. Se puso corona de laurel, toga púrpura y embadurnó su rostro de rojo. Mas cuando hizo amago de atravesar las puertas de la ciudad le fue imposible pues, por su tamaño, los elefantes no cabían. Para algunos aquel fue presagio. Si no lo hizo Anibal, tampoco Roma sería de Pompeyo.

martes, 10 de mayo de 2011

Herodes el Grande.



Veía acercarse la muerte el rey Herodes y, a sabiendas de que los judíos la celebrarían por librarse de su tiranía, ordenó que cuando ésta se produjese fuesen asesinados los personajes más destacados de cada una de las aldeas de Judea. De esta forma todas las familias llorarían y guardarían luto.
Su cuerpo fue envuelto en lienzo de púrpura y guardado en féretro de oro. Su guardia personal de tracios y galos lo acompañó hasta el Herodio donde fue enterrado. Así lo cuenta Flavio Josefo en La Guerra de los Judíos.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Pinacoteca de la Acrópolis de Atenas.




Ponte a imaginar:


“A la izquierda de los Propileos hay un edificio con pinturas. Entre las que el tiempo no ha borrado se ve a Diomedes quitando a Filoctetes su arco en Lemnos y a Ulises robando la Atenea de Ilión.
Allí en las pinturas está Orestes dando muerte a Egisto, y Pilades a los hijos de Nauplio que habían venido en su ayuda. Polixena está cerca de la tumba de Aquiles antes de ser degollada. Homero omitió esta escena por cruel. Me parece correcto que contase la toma de Esciros por Aquiles de manera distinta a cuantos dijeron que Aquiles vivió allí entre muchachas, lo que precisamente también pintó    Polignoto.
También pintó junto al río a Ulises presentándose a las muchachas que jugaban con Nausíca, tal y como lo narró Homero.
Entre otras pinturas hay una de Alcibíades y referencias a su victoria ecuestre en Nemea. También está Perseo dirigiéndose a Serifos, llevando la cabeza de Medusa a Polidectes. Respecto a Medusa no quiero hablar mientras lo hago del Ática.
Entre las pinturas, obviando al niño que lleva las hidrias y al luchador pintado por Timéneto, está Museo...”

Pausanias: Descripción de Grecia, Ática.

sábado, 23 de abril de 2011

Carabas rey de los judíos.


Flacco gobernaba en Alejandría cuando Calígula se convirtió en césar de Roma.

Por aquel entonces en la ciudad vivía Carabas, un loco pacífico que se mostraba desnudo en las calles hiciese frío o calor, día y noche; y al que los niños y holgazanes zaherían con burlas y golpes.

He aquí que un día la multitud a empujones lo llevó hasta el gimnasio. Allí lo pusieron sobre un estrado para que todos lo viesen. Le colocaron una hoja de papiro a modo de corona en la cabeza y un viejo tapiz sobre los hombros como si fuese una clámide. Por cetro le dieron una caña que encontraron tirada en el suelo. Entonces los jóvenes le rodearon simulando ser sus sirvientes y guardianes. La gente comenzó a arremolinarse en torno suyo reclamándole justicia o hablándole de asuntos públicos. Pasaron las horas y no dejaron de reírse de él.

Entonces alguien gritó “marin”, que era el nombre con el que se designaba a los soberanos de Siria, y todo el mundo interpretó que se refería a Herodes, el rey de los judíos.

Ese mismo día, el gentío asaltó el barrio judío matando a muchos de sus habitantes.

De ello dejó constancia Filón el alejandreta.

martes, 19 de abril de 2011

Apolonio en Gnido.


Apolonio de Tiana, sabio y milagrero, viajó en cierta ocasión a la ciudad de Gnido, célebre por su estatua de la diosa Afrodita. Allí, un joven perdidamente enamorado de la imagen preparaba su boda con ella.
Preguntó el santón a los de Gnido si les parecía bien aquello y estos le respondieron que gracias al propósito del novio la diosa sería más famosa y vendrían más peregrinos a verla. Amonestoles Apolonio por su codicia y después llevose aparte al loco y le hizo salir de su error.
Díjole que los dioses aman a los dioses, los animales a los animales, los humanos a los humanos y, en suma, los semejantes a sus semejantes, para engendrar seres similares a ellos.
Despertó el mancebo de su sueño y diole gracias infinitas al mago para después, sin dilación, marchar en busca de mujeres de carne y hueso.
Lo cuentan Filóstrato y otros escritores de la antigüedad.