Se habla del síndrome del impostor y yo he de decir que no lo padezco, sino que realmente he sido siempre un impostor. En la enseñanza, desde el primer día, por eso los alumnos se encariñaban conmigo y los compañeros me miran con recelo. Como dibujante u humorista gráfico, porque en realidad no lo he sido nunca, sino un aficionado, un veleta de las modas, un tipo con mala sombra que no hace chiste, sino que señala. Y como escritor, pues no caso con ninguno del medio, ni con la industria, ni lo soy sino por aburrimiento. Podría alargarme en la lista, tocar asuntos más delicados, pero por no dañar a nadie llevaré mis secretos a la tumba, y seguiré usurpando alguna sombra, pues ni siquiera soy capaz de reconocerme en el espejo.
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sábado, 19 de septiembre de 2026
A Federico García Lorca le pirraban los toros
"(...) Creo que los toros es la fiesta más culta que hay hoy en el mundo. Es el drama puro, en el cual el español derrama sus mejores lágrimas y su mejor bilis. Es el único sitio adonde se va con la seguridad de ver la muerte rodeada de la más deslumbradora belleza. ¿Qué sería de la primavera española, de nuestra sangre y de nuestra lengua si dejaran de sonar los clarines dramáticos de la corrida? Por temperamento y por gusto poético soy un profundo admirador de Belmonte".
Federico García Lorca, entrevista de Lluís Bagaria en el diario El Sol, 1936.
martes, 15 de septiembre de 2026
Las piernas de la de Saba
Nos llevó el de Historia del Arte, Eloy, a la diputación de Córdoba, para ver una exposición de arte contemporáneo. No recuerdo el nombre del artista, pero eran unos relieves de formas geométricas en bronce, a las que daba color. Pero igual la memoria engaña incluso en eso. Lo que mejor recuerdo fue la anécdota, que de la reina de Saba y Salomón nos contó a raíz de contemplar mojado el suelo del patio, que actuaba como un espejo. Llegó la reina a Jerusalén y Salomón acudió a recibirla, quedando prendado de su hermosura. Un susceptible sacerdote le avisó de que la de Saba tenía las patas de cabra, negras y velludas. Salomón decidió entonces llevarla a pasear a un patio con baldosas como espejos y así pudo comprobar que las piernas de la reina estaban estupendas, robustas, de firmes muslos, y el vello donde correspondía.
domingo, 13 de septiembre de 2026
La camella de Alá
Envió Alá una camella a los habitantes de Tsamud como prueba de que era el dios único. A esta la hizo nacer de una piedra. La camella bebía de una sentada el agua de un pozo, y después llamaba a los hombres para que la ordeñasen. No había hambre entre las gentes de Tsamud porque de la camella sacaban cuanta leche querían. Pero como era gente orgullosa y descreída, decidieron un día matarla. No temieron la venganza de Alá, que les envió un terremoto. La camella dejó una cría, y Alá se la llevó a cielo. Testimonio dejó el sabio Samajschary, que vio la piedra de donde nació la camella con sus propios ojos.
PISA y los fanfarrones
A vueltas con el informe PISA me toca mucho las narices leer lo listos que se consideran algunos, por el hecho de haber estudiado antaño, que no lo hicieron, o menos de lo que imaginan. Con 12 años yo tenía compañeros que abandonaban la escuela y se ponían a trabajar en un taller o de recaderos. Al bachillerato iban la mitad de la mitad. La mayoría de los que conocí en la escuela no eran candidatos a premios Nobel, y los del BUP tampoco. Con carrera los conocías de toda clase y condición. No, es mentira que estuviésemos más preparados. La escuela y sus profesionales no eran ni mejor ni peor que los de ahora, por dar más palos. Las cosas siguen como siempre, pero se ha mejorado, y mucho, en atención individualizada. Allí donde predomina el escaqueo, el principal mal de nuestro sistema, hay gente que se implica con los más necesitados, y es en su labor donde aprecias lo que la enseñanza vale, por pocos que sean los peldaños que subas.
Socialismo y futbol, con Poncela
"(...) Crecí, lo poco que he crecido, rodeado de libros, revistas, periódicos, cuadros y esculturas; vi trabajar las rotativas antes de ver trabajara los abrelatas; dominé la mitología antes que la historia sagrada y tuve nociones de lo que era el socialismo antes de tener nociones de lo que era el futbol. (Hoy la historia sagrada me parece más lógica que la mitología, y el futbol mucho más inteligente que el socialismo)." Enrique Jardiel Poncela, Amor se escribe sin hache, 1928.
El curso que terminó al principio
Empieza uno a manejar los rostros de aquellos con los que se las verá en unos días. Conocidos algunos, otros nunca vistos. Existe una sensación de vulnerabilidad en cada una de esas caras, más que un gesto de agresivo vándalo. No entiendo si es por veteranía o la edad el modo en que se perciben las cosas de siempre. No terminaremos la aventura juntos, todo quedará en un borroso recuerdo.
Tu biblioteca no te hace especial
Las tiendas de libros de ocasión empiezan a parecerse a las bibliotecas de casa, de cualquier casa. Predominan los libros que alguna vez todos compramos, en una u otra edición, y han pasado de padres a hijos, y también a nietos. Libros de importantes escritores "contemporáneos" que ya nadie lee, y los clásicos de siempre. Es difícil dar con algo que se salga de la norma, porque si merece la pena, por raro, se vende en la red a precios astronómicos. Todo ese papel que acumulan, amén de polvo y ácaros, es pasto de hoguera o cloro, si se recicla. La literatura también es un arte efímero, por miles de años que pretenda sobrevivir en modo de texto sacro.
jueves, 3 de septiembre de 2026
Sánchez argos
sábado, 29 de agosto de 2026
Stendhal en Parma
La cartuja de Parma. Una novela de Stendhal. Es una de aventuras, para leer en la juventud. Tiene algo de folletín. Ahora la releo y me siento rejuvenecer. Napoleón pasó de largo. No tengo ninguna tía condesa. Jamás me nombrarán arzobispo. Busco mis caballos y no los encuentro. Pero corro página a página, desbocado.