Seguidores

miércoles, 12 de agosto de 2026

Claudio Sánchez perdió el Albornoz en Málaga

Te vas al museo de Málaga, el de bellas artes y arqueología, en el edificio de la vieja aduana, construido en los años del rey Carlos III, y en la sala que se corresponde con Al Andalus, un letrero te anuncia "los mozárabes"; y el panel te cuenta la vida y milagros de Omar ben Hafsún. Este fue un musulmán renegado que plantó cara a los Omeyas, cuando no eran califas sino emires. Retornó a la religión de sus antepasados godos, es decir, que se hizo cristiano, y desde la fortaleza de Bobastro juntó a un ejército de descontentos; y se hizo fuerte en las coras de Málaga y Granada, hasta que Abderramán III, primer califa, le cortó las alas. 

Remata el  texto del panel al que me refiero diciendo que el historiador Claudio Sánchez Albornoz comparó a Hafsún con Franco... y ahí queda eso.

El impacto producido por tal sofisma me ha dejado sin sueño varios días. Don Claudio, además de historiador, fue presidente de la II República en el exilio, opositor y censor del dictador y la dictadura siempre. No regresó a España hasta el 76. Es imposible que le dedicase tal piropo a Franco.

Sobre la confusión, que debe serlo, pues no puede cometerse tal desatino, hay que referirse a los escritos que el historiador dedicó a Hafsún, donde se refiere a un caudillo, pero jamás menciona a Franco. Dice así, como remate a la semblanza del renegado: "...la raza hispana alumbró un gran capitán popular... que como otros muchos guerreros españoles de todos los tiempos, que hubieron de pelear con fuerzas regulares, triunfó Ben Hafsún por su astucia, su bravura y su justicia ..." Es decir que, o se equivocan de historiador, posiblemente, o han interpretado el texto anterior como les ha venido en gana.

El tiktok del verano

Joseph Goebbels no tuvo oportunidad de hacerse unos tiktoks, pero apuntaba maneras. Le falló la tecnología, que entonces se distraía en diseñar documentales de juegos olímpicos y bombas volantes. Hubo que esperar a que los rusos mandasen señales desde el espacio, con aquellas bolitas con cuernos tripuladas por perras suicidas, para sentar las bases de lo que hoy es la mejor herramienta de propaganda. El mundo puede caminar hacia el abismo, pero gozamos de ideologías de tuit que nos recomiendan lecturas y musiquillas para el verano, como si no pasase nada y la vida fuese guay del Paraguay o un chachi piruli continuo. ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? En lo que se refiere a calidad del aire seguro que sí.


lunes, 10 de agosto de 2026

El mochuelo que soñé de Atenea

La visita de un mochuelo no deja de ser un aviso, tal vez de Atenea. Uno decidió hacer de mi casa su hogar y tras tres días con ese propósito, que oíamos ruidos misteriosos en la noche, lo descubrimos oculto en la chimenea. Nos miraba muy atento, con la severidad del maestro de antaño, de aquellos que no entendían de otra pedagogía que la del reglazo o el capón en el cogote. Sospecho que nos medía o esperaba un ratón, porque de un tiempo a esta parte muchos son los bichos que buscan amparo tras nuestra puerta, y en cuanto que la ven abierta se cuelan: cucarachas, hormigas, langostas, lagartijas, salamanquesas, serpientes, gorriones, mirlos, palomos, gatos... todos con habilidad para saltar o trepar por las paredes. Los perros, de momento solo se orinan en el felpudo. Al mochuelo le hubiese hecho sitio, porque parecía un gato con alas y le puse por nombre Arquímedes, como el de Merlín; pero cuando vio la ventana abierta no perdió la oportunidad de echar a volar. Y es que mi casa, aunque llena de libros, no le daba el mismo refugio que las hojas de los árboles, que solo dejan leer ramificaciones caprichosas, laberintos insondables que ya no entendemos.


domingo, 9 de agosto de 2026

La Poetisa, aquella del Tíscar

De Jesús Tíscar Jandra me encontré la otra noche un libro, buceando en el mar de la literatura olvidada. En uno de esos puestos que ponen en el mercadillo de la playa del Rincón de la Victoria, en Málaga, donde venden baratijas, camisetas, vestidos, cosméticos, imágenes de Buda y una negra te hace trenzas si tienes pelo y te armas de paciencia. Dentro de una caja y en compañía de otros aguardaba su ocasión para darse a conocer. Esta jaima era de una ONG que recoge libros marginados por sus propietarios y los pone a la venta para ayudar a no recuerdo quién, me explicaron. A este de la Poetisa, que fue un premio que ganó, (el del pornógrafo Felipe Trigo), lo rodeaban otros no menos dañinos de la familia real y famosos, algunos best seller, novela histórica, crímenes sin resolver, recetarios, autoayuda, cuadernillos de crucigramas y tebeos variados. Un tomo impoluto, como salido de imprenta, tapa dura y gabardina, y sin dedicatoria. En la solapa, un Jesús jovencillo con carita de tunante, que en las presentaciones del Setenta Veces Puta invitaba a tortilla de patatas del Carrefour. Esta era novela oscura, como de descansillo en escalera sin bombilla, (Jaén), pero con giros graciosos, situaciones pintorescas y personajes entrañables: un perro, una chica muy mona, unos poetas, un periódico local. No era como la de la Japonesa Calva o la de la Carcunda, pero pisa el mismo firme, el de la mala leche solidificada. Estuve por rescatarlo de las profundidades de la ignominia, movido por un arrebato de nostalgia, y arrojarlo sin pensar al estanque de las tortugas, galápagos, que allí mismo hay, como a otro Escirón, culpable de algún delito inconfesable. Pero por cinco euros no merecía la pena jugar a Teseo. Creo que volveré a leerlo, por darme el gustazo de quitarme veinte años de encima.


sábado, 8 de agosto de 2026

La redacción del Alcorán

 

Compilar el Corán fue tarea ardua porque como tal no estaba escrito, aunque según la tradición el arcángel san Gabriel ya se lo dio a leer a Mahoma, (aunque no sabía), pero no de un tirón sino por partes, como si dijéramos por fascículos. Y los seguidores que estaban en torno suyo fueron guardando en la memoria o por escrito lo que el Profeta les transmitía con cuentagotas. Cuando falleció, (incluso antes), la tradición oral y escrita empezó a generar disputas, porque unos contaban lo oído de una manera y otros de otra, o los escritos se contradecían, se habían perdido o aparecían otros; y entonces los más fervientes creyentes decidieron que ya era oportuno fijarlo en un texto definitivo, por las buenas o por las malas. Por tal causa fueron varios los coranes que circularon los primeros años, hasta que se perfiló como vencedora la versión del califa Otman, yerno de Mahoma. El problema es que la gracia de las enseñanzas del Profeta estriba en cómo se lean, en su entonación y vocalización, porque de puntos y comas el supuesto texto original andaba escaso. Por eso, en la primera mitad del siglo XX, el rey Fuad I de Egipto encargó a unos eruditos una edición definitiva, puntuada y corregida, que es la que circula, aunque cada cual lee la traducción al idioma que en su casa se habla. Que si ya es difícil de comprenderla en árabe, imagina en castellano con la tirria que se les tiene desde la composición del Romancero.


jueves, 6 de agosto de 2026

Lidiando con savonarolas

Un Sandro Botticelli ya anciano acudió a las hogueras que levantó Savonarola en Florencia para arrojar al fuego algunas de sus obras de juventud. El dominico hereje señalaba con dedo acusador lo que consideraba excesos del gobierno de Lorenzo el Magnífico, un retorno al paganismo que no era sino un disfraz del Demonio. Condicionado por el ambiente, Botticelli se deshizo de varias de sus pinturas más atrevidas, que fueron devorada por las llamas de la "hoguera de las vanidades", una lumbre encendida día y noche donde se arrojó todo aquello que pudiera ser pecaminoso según el criterio del monje: libros, esculturas, pinturas, instrumentos musicales, ropajes, cosméticos.... Botticelli, como otros artistas de su época, buscaron en la antigüedad inspiración para sus creaciones, y la hallaron en los libros de Filóstrato, donde el autor del siglo III hacía descripciones de cuadros que en el siglo XV ya no existían. A estas alturas no podemos ver los originales que describía Filóstrato, sólo leerlos, ni los que Botticelli y otros pintaron después recreando aquellos. Por desgracia, savonarolas sigue habiendo, con otros hábitos y otras excusas, con esa obsesión por salvarnos a todos en una misma mazmorra.

lunes, 3 de agosto de 2026

El espectador veraniego

Las vacaciones son días en los que el tiempo te permite recordar lo leído, y repasarlo en la memoria. Es un bullebulle que mantiene el cerebro en marcha. Buceas en viejas lecturas, y siempre hallas un detalle olvidado, o las relacionas con otras y completas tu aprendizaje. También recuerdas los libros prestados y que ya das por perdidos. Es otra vida que corre paralela a la tuya, o la misma sin que lo sepas. En ese flujo olvidas que eres mortal y te confundes con letras e imágenes que se mueven vertiginosas en un infinito. Es un error detenerse y estudiar el mapa, pensar en el origen y el destino. No se trata de llegar sino de seguir viajando.


Sin novedad en Cinecittà

Carlos Morla Linch, el conocido diplomático chileno que dio amparo en la embajada a los perseguidos durante la Revolución del 36, (con este término se refiere a la Guerra Civil, Revolución de España), tuvo ocasión de visitar los estudios de Cinecittà en 1940 para asistir a la presentación de la película Frente de Madrid, del dramaturgo Edgar Neville. A ambos les unía, entre otras cosas, la amistad con Federico García Lorca. A la proyección también asistió el rey emérito Alfonso XIII y su esposa, Victoria Eugenia de Battemberg, que estaban en el exilio. La película a la que nos referimos se perdió, pero se conserva una versión italiana, recuperada del olvido en 2006. En el diario del diplomático se puede leer que, tras verla, embargados aún por la emoción, visitaron una reproducción del Alcázar de Toledo, construida para filmar una película sobre su defensa. Se trataba de Sin novedad en el Alcázar del italiano Agusto Genina, rodada en los estudios de Cinecittà y también en las ruinas del edificio toledano. Se construyeron réplicas exactas del famoso patio de Covarrubias y de otras estancias no menos significativas, y varias maquetas para simular las batallas. Existen videos del rodaje en youtube donde pueden apreciarse.


jueves, 30 de julio de 2026

Moros en la costa

De estar vivo don Julian, hubiese acogido a los moros que llegan a Ceuta, para invadir la Península y vengarse de la ofensa del rey visigodo Rodrigo a su hija Florinda. Pero a estas alturas del cuento lo que hay es una huida a los estadios de futbol, para labrase un porvenir y regresar rico en el ferry. Esta nueva aventura tiene mucho de fantástico, una búsqueda del Dorado, digamos del turbante de Mahoma, ante la indiferencia del monarca alauita que los sabe a todos incondicionales, porque ya se encargará Alá de acogerlos en su seno. ¿Qué hubiese pasado si el protectorado fuese ahora provincia española o autonomía? Aquello de la independencia fue capricho de Franco y nadie parece dispuesto a discutirlo en la ONU. El caso es que la ciudad se llena de gente y aquí se mira el humo de los incendios a ver si llueve. Los políticos apuran julio, ya están ahí las vacaciones, lo que pase en agosto les trae al pairo.


miércoles, 29 de julio de 2026

La de que el Profeta estuvo en Córdoba

La leyenda morisca cuenta que cuando reinaba el rey godo Recaredo en Hispania, el profeta Mahoma se presentó en Córdoba a predicar su Corán; pero que enterado de que acudía san Isidoro a reprenderle huyó montado en un brioso corcel, que para otros fue alfombra mágica. Esta historia tiene tanta verosimilitud como la visita de San Pablo a la sinagoga de Córdoba, para fundar la primera comunidad cristiana y celebrar misa con fino de Montilla Moriles, para ser más locuaz en la asamblea. O la de Hércules al mercado de bestias que había en la ribera, después de robar los toros del rey Gerión, donde hizo tratos con unos gitanos, para regresar a Micenas cantando al ritmo de una caña abierta en tiras.