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lunes, 7 de diciembre de 2020

miércoles, 11 de noviembre de 2020

La crítica. El maestro porquero.

 



"El maestro porquero" de J.F.P.R. Tales no es una novela histórica, aunque podría serlo nos dice su autor en la introducción a esta historia con tintes históricos. Pero quien nos dice que los hechos aquí relatados no podrían haber sucedido en el marco de la guerra civil que en el siglo XV aconteció entre el rey Enrique y su hermano Alfonso. En fin, y volviendo a la novela, está muy en la linea de su autor, un ESCRITOR con mayúsculas y que no hace más que refrendar con este relato su madurez literaria ya apuntada en sus dos obras anteriores. Es una novela de aventuras que no da tregua al lector y que se lee de tirón. De una imaginación increíble la trama está llena de personajes fascinantes, alguno me trae a la memoria a cierto mito de la aviación italiana del mundo del cómic, pero igual son cosas de mi imaginación. Lo cierto es que esta novela es de lo mejor que váis a leer este año si os gusta la literatura de aventuras o la novela histórica aunque no lo sea, ¿o sí?

Ángel Luis Durán.


“El maestro porquero” es una novela escrita por la pluma de un erudito de las letras, no es sencillo componer comedia, muertes, aventuras dejándolo narrado con hermosas palabras.

J. F. P. R. Tales nos llevará hasta Castilla que se encuentra en una guerra civil enfrentándose el rey Enrique con su hermano Alfonso para acceder al trono, mientras tanto en Galicia reina cierta anarquía entre unos señores feudales. Con estas palabras pensaréis que vais a leer una novela histórica, pero no es así. El autor ha escrito una maravillosa novela de aventuras que transcurre en el siglo XV más concretamente lo que es inicio del renacimiento.

Personajes reales y ficticios se moverán en un ambiente medieval con pinceladas de nuestra historia. El protagonista principal será Ramón, un aprendiz de maestro porquero que le da techo a un viajante de Castilla que va camino de Lugo. Por cierta circunstancia el porquero se convertirá en ese mensajero poniéndose en marcha por la antigua vía que comunicaba Astorga con Lugo, su fin llevarle ese enigmático mensaje al Abad, para ello se hará acompañar por su piara y por un hombre santo que suele darle consejos.

Sentaros en vuestro lugar favorito de lectura y adentraros en ese camino para leer las aventuras del porquero que más allá del mensaje que debe llevar, ansía encontrar a una bella mujer que vio en un retrato. Sabréis de un caballero buscando aquel primer mensajero de Castilla. También cierta misteriosa dama que espera un presente muy importante y conoceréis una aprendiz de bruja llamada Antia poniendo tierra por medio después de realizar un hechizo a las hijas del molinero. Otros personajes secundarios o no tanto se unirán en torno a nuestro porquero y lo mejor de todo, el encuentro con un hombre cerdo, que ahora se siente cochino de cuatro patas y quiere ser parte de la piara de Ramón, aquí os advierto que hay momentos que me dolía el estómago de tanto reírme.

Nada de fechas, ni datos que cansan al lector, vais a leer aventuras, momentos tiernos, trágicos, cómicos, es un auténtico disfrute avanzar en sus páginas. Todo esto en ese camino de Lugo, porque todavía tenemos otra parte en esta historia, un monasterio.

Al monasterio llegó un enigmático libro pagano. El misterio que lo envuelve no será por estar en un monasterio o ser un libro que no debe leer ningún cristiano, si no, porque empezarán a haber muertes en torno a él.

Revueltas, condenas, la iglesia, nobles moviéndose como piezas de ajedrez intentando poner en jaque al rey que no desean para sus intereses. En este marco histórico otro elemento importante será la alquimia ¿Qué buscarán entre sus intrincadas fórmulas? Mitología, fantasía, vais a quedar maravillados con la prosa añeja que maneja el autor, capaz de llevaros aquel siglo simplemente con sus palabras. Una historia divertida que no decae en ningún momento, logra que el lector no pierda interés, las páginas prácticamente vuelan solas. Cada capítulo se cierra con esas ganas de querer saber más pasando al siguiente donde comienza otra trama diferente, igual estas en el camino que regresas al monasterio, cambia de tema buscando sorprender al lector, en verdad lo ha logrado.

Ha construido una sorprendente novela de historias paralelas en las que en algunos momentos sus personajes se cruzan, se conocen, es casi mágico entender que se acaban de ver y hablar y no saben que forman parte de la misma historia. No faltará una manada de lobos siempre hambrientos. En las calles de Sarria la historia tomara fuerza con todos nuestros protagonistas más revueltos que juntos. ¿Cómo terminará todo? ¿Qué será de nuestro porquero, de la bruja, de la dama misteriosa, del hombre que se siente cochino? Que el ejército ande haciendo de las suyas tampoco ayuda a calmar al populacho.

Os animo a leer este libro, su calidad escrita e imaginativa es extraordinaria. Lo aplaudo, lo aplaudo mucho. Sí, podría haber hecho esta reseña más corta, pero no quise, se merecía mi tiempo, lo digo de verdad, aquí hay una gran historia. Palabra de reseñadora.

Soraya Murillo Hernández.

miércoles, 28 de octubre de 2020

Orsipo, el atleta.




Orsipo fue el primero que corrió desnudo en Olimpia y venció en la prueba. Hasta entonces se usaba el taparrabos en las competiciones, pero él lo dejó caer adrede sabiendo que uno se mueve mejor sin nada puesto. Desde entonces todos los participantes lo hicieron en cueros. Lo cuenta Pausanias y yo a ti, si has leído hasta aquí.

sábado, 24 de octubre de 2020

Fabián de Castro.


 

Fabián de Castro era un gitano de Jaén, (de Granada dicen los de ahí), que se fue a París con un cuadro flamenco y cambió la guitarra por los pinceles.

Hizo amistad con Picasso y se hizo famoso como pintor, de los más cotizados antes, durante y después de la Guerra Mundial, la segunda. De él nos hablaron Corpus Bargas, César Ruano, Victorio Macho, Zuloaga y otros. Le gustaban el Greco y Zurbarán, pero pintaba a su manera. Pocos se acuerdan ahora de él.

En cierta ocasión quiso exponer en España, concretamente en Barcelona, pero el gobernador de la ciudad, Martínez Anido, se opuso porque en un cuadro unos guardias civiles ataban a Cristo a una columna.

- ¡Esto es una vergüenza! ¡Menuda falta de respeto a la autoridad!

Fabián no perdió la calma.

- Este oficio de pintar es muy difícil, señor gobernador. Ya no recuerdo si estos civiles atan o desatan al Cristo. 

Al otro le hizo gracia la respuesta y permitió la muestra.





domingo, 18 de octubre de 2020

Hortensia, hija de Quinto Hortensio.




De Hortensia, hija de Quinto Hortensio, el orador, cuentan las fuentes que se presentó ante los triunviros Marco Antonio, Octavio Augusto y Lépido con el propósito de solicitar la anulación del impuesto de guerra a las matronas de Roma. Llegó a la Curia encabezando al grupo de las mujeres más distinguidas de la ciudad y pronunció ante los gobernantes un elocuente discurso. Los triunviros, irritados por su osadía, ordenaron que las echasen, pero el pueblo se puso de su parte y evitó que las maltratasen. Y aunque no lograron su propósito del todo, sí que el número de las sujetas al pago del impuesto se redujese de 1400 a 400.



sábado, 17 de octubre de 2020

Una medalla para Unamuno

 


Contaba don Pío, el Baroja, que a don Miguel de Unamuno lo condecoraron con la Cruz de Alfonso XII y, sin pensarlo dos veces, corrió a palacio y pidió audiencia al rey.
- Vengo a expresar a su majestad que he recibido la Cruz de Alfonso XII porque me la merezco.
El monarca quedó confuso.
- Ah, vaya... Todos aquellos a quienes se la he concedido en alguna ocasión me aseguraron que no la merecían.
- Y tenían razón - contestó el vasco.

lunes, 12 de octubre de 2020

Endemoniados de Jaca

 



Los endemoniados de Jaca es no sólo una entretenida novela sino un verdadero trabajo antropológico sobre la religiosidad popular. Carmen de Burgos, Colombine, la primera periodista que pudo llamarse como tal en este país, hizo un relato estremecedor sobre las creencias ancestrales que en la España de los años 20 aún perduraban en Jaca o en cualquier otro lugar de esta piel de toro. La historia gira en torno a un joven murciano y su familia que van a establecerse en la ciudad aragonesa. Poco a poco van conociendo las singulares costumbres que animan el día a día de sus habitantes y no quedan indiferentes ante la creencia sin fisuras de estos en las posesiones demoniacas. La autora, con buen ejercicio periodístico, se limita describir el ambiente y cuanto sucede en las celebraciones religiosas del lugar, y ofrece una descripción bastante objetiva de estas, dando al lector la oportunidad de opinar al respecto. Pese a tener la autora fama de feminista, no se aprecia en el libro una especial exhibición de tal credo, pues no recurre a las consabidas letanías con las que las escritoras de género nos obsequian y se limita a exponer el poderoso influjo de la religión sobre las mujeres, variado según a la clase social que perteneciesen. Sí es interesante el pensamiento liberal que expone en boca de alguno de los protagonistas, un sacerdote, que convierte a ratos en un volteriano. Una novela interesante que merece el mismo trato que San Manuel Bueno Mártir, de Unamuno, por ofrecer otra visión, de la época, de cuanto concierne a lo religioso y, por supuesto, otras respuestas

domingo, 6 de septiembre de 2020

Pepita Peña


Josefa Peña, Pepita Azcarate, fumaba en público y eso estaba muy mal visto entonces, lo ponía Galdós en sus libros para desacreditar a las que lo hacían. Era mejicana, pero venía de Francia, o quizás de Inglaterra. Acababa de rescatar a su marido, casi 40 años más viejo que ella, de la prisión de Santa Margarita, una pequeña isla cercana a Cannes.
El mariscal François Achille Bazaine, Aquiles, tan amigo de Napoleón III, había sido acusado de traición y condenado a muerte, (conmutada por 20 años de cárcel después), por la desafortunada campaña de Metz, durante la Guerra franco-prusiana (1870-71). Pepita sobornó a los guardias y su marido se descolgó desde la torre donde estaba preso con la ayuda de una cuerda. Ambos huyeron después en un barco adquirido en Génova.
Verla cruzar la Puerta del Sol era un espectáculo, los hombres se rendían a sus pies y las mujeres no se lo perdonaban. En las cenas y bailes de la alta sociedad era la más moderna, la parisiense, la que llamaba la atención y fijaba modas.
Un día se enteró de que su marido le era infiel con una institutriz alemana, ¡alemana!, la de sus propios retoños; el viejo se había pasado al enemigo, sentenció.
Hizo las maletas y lo dejó plantado, regresó a Méjico en compañía de sus tres hijos.
Bazaine pudo ser emperador de Méjico. Murió en España pobre y ciego. Olvidado también. Lo enterraron con el uniforme de gala que aún conservaba, cubierto de medallas imperiales.



 

jueves, 27 de agosto de 2020

El pintor Oscar Domínguez



Al paso de la oca desfilaba con marcialidad la Wehrmacht por los Campos Elíseos, ahogando con el estruendo de sus botas el silencio de los franceses. París había sido ocupado. Las banderas rojas con la cruz gamada ondeaban al viento sobre el arco de la Victoria que conmemoraba las batallas en las que participó el ejército napoleónico y soportaba con estoicismo la humillación germana.

Subido a uno de los árboles del paseo imperial, un individuo gesticulaba y gritaba frases ininteligibles. Rápidamente, un grupo numeroso de gendarmes y algunos miembros de las SS lo rodearon. A punta de pistola le obligaron a bajar. Acto seguido lo esposaron y se lo llevaron preso.

Era un tipo alto, de enorme cabeza y que apestaba a alcohol.


- ¿Cuál es su nombre?

- Oscar Domínguez.

- ¿Es usted español?

- Así es.

- ¿Qué hacia usted subido al árbol?

- Una proclama.

- ¿Contra el Fürher?

- Señor, yo soy un artista - respondió el detenido.

 

Un coronel alemán entró en el despacho y todos los presentes excepto Domínguez se cuadraron en un estruendo.

 

- ¿Es usted el pintor?

- El mismo.

- Quiero que haga un retrato de mi esposa.

 

Oscar Domínguez perdió el aplomo demostrado hasta el momento y desvió los ojos al suelo.

 

- Señor, ... yo soy un surrealista.

- ¿Arte degenerado?

 

Oscar asintió con la cabeza en silencio.

 

- Eso es precisamente lo que quiero - dijo el alemán y le dio una tarjeta con sus señas.

La mujer estuvo pocos días en París, el suficiente para que Domínguez le hiciese el retrato.

Su talento fue reconocido con la cantidad de diez mil francos de entonces, nadie volvió a importunarle en lo que quedaba de guerra.

 

J.F.P.R. Tales.

jueves, 13 de agosto de 2020

Ruano y Lorca

 Dice González Ruano en sus Memorias anatemas que provocan su condena.

"(...) A mí, Federico García Lorca no me acabó de ser nunca simpático como le fue a todo el mundo. Era como un chico de pueblo ordinario que se hubiera puesto un lazo de seda en el pelo y sentado frente a un piano a hacer gracias. Federico era feo, agitanado y con cara ancha de palurdo. Vestía cursimente y presumía de ser gracioso, espiritual y mariquita del sur.
(...) Tres o cuatro veces intentamos, tan sin ningún entusiasmo, una relativa amistad que aquello quedó en nada. Nunca nos llamamos de tú, y un día que coincidimos con unos amigos comunes, se habló de ir a casa de no sé quién para oír unas canciones al piano y que yo dije que no podía acompañarles, recuerdo que él, quizás creyéndolo una desconsideración, me dijo destempladamente y sin que viniera a cuento:
- Usted tendrá citada una de esas Mata-Haris que meriendan bocadillos de jamón...
- ¡Hombre, Federico...! ¡Es que usted sólo conoce marineros que meriendan nardos!
(...) A mí me reventaban desde sus zapatos horribles hasta sus insoportables corbatas.
(...) Una vez lo vi en la calle de Alcalá con otro joven - de nuestra edad más o menos - que tenía cierta cara de loco y que obedecía bastante a mi propio físico, por lo que pregunté al que iba conmigo si sabía quién era. Me dijeron que Salvador Dalí..."
Decir como dato curioso que Ruano y Dalí podrían pasar por hermanos gemelos.





martes, 11 de agosto de 2020

La odisea de los cerdos

Muchas y algunos recordarán que Circe convirtió en cerdos a los compañeros de Ulises, pero quizás no tantos al porquero Eumeno.
Cuando el héroe de Troya regresó a Ítaca, su patria, lo primero que hizo fue visitar sus 12 establos, donde se criaban numerosos cerdos (370). Y son estos animales los que, pese al abuso de los pretendientes, que cortejan a su mujer y consumen sus bienes, siguen haciendo de Ulises un hombre rico.
Eumeno lo acoge, ignorando que es su amo, y le pone en antecedentes de lo que sucede en su palacio.
Es en la cabaña del porquero donde padre e hijo, Telémaco, se reúnen por primera vez. Y también es allí donde la diosa Atenea descubre a Ulises y lo presenta a Telémaco. En tan humilde estancia urdirán el plan de su venganza.
Y es Eumeno, el porquero, el que ayuda al padre y al hijo a dar muerte a los pretendientes, cuando Ulises vence en la prueba del arco.
Leemos el combate y descubrimos que si unos son dueños de cerdos otros son pastores de cabras o boyeros.
Es el cerdo el animal sagrado en la tradición de occidente.


domingo, 2 de agosto de 2020

miércoles, 3 de junio de 2020

Bucéfalo.



Calmó Alejandro a Bucéfalo poniéndolo a mirar el sol, pues descubrió que tenía miedo de su propia sombra. Pero igual fue porque el caballo vio al que sería su amo y tan pequeño que no le pesaría llevarlo sobre el lomo.


jueves, 28 de mayo de 2020

Una buena dote.





"(...) Los asirios venden en el mercado a las doncellas a los que quieren casarse, en primer lugar a las más nobles y hermosas, a continuación a las demás una tras otra; y cuando llegan a las más feas, proclaman cuánto quiere recibir alguno para casarse con éstas y lo reunido por el precio de las más agraciadas se lo añaden a éstas". Isígono de Nicea, (SigloI).


lunes, 25 de mayo de 2020

De otros tiempos.



Mister Robinson se pegó a la piedra, como el musgo, pero expuesto al sol, para calmar el dolor de huesos que lo martirizaba sin piedad.
Oteaba el horizonte de bella campiña, las suaves colinas, deseoso de ver asomar en lontananza a los temibles sajones armados hasta los dientes, para darle la oportunidad al rey Arturo de acudir y poner orden.
Pero ni los cuervos trazaban círculos en el cielo.
- No alcanzo a comprender cómo se las apañaron nuestros antepasado para levantar este pórtico - comentó el joven Pitt, comprobando la solidez de la mole pétrea como el que golpea el muslo de una fuerte aldeana.
- La ciencia, amigo - respondió Mister Robinson, con su voz cascada por el aguardiente, un brandy que quemaba como la lumbre -. Cuestión de ciencia.
- Probablemente gente muy sabia.
- Pero poco práctica, amigo. Y eso debió conducirles a la ruina, como queda de manifiesto si miras a tu alrededor.

J.F.P.R. Tales.



jueves, 2 de abril de 2020

El señor marqués, por Luis Bonafoux.


"(...) Cuando el señor marqués hace una de esas obras de misericordia, que ignora la patria, es fama que defeca con más tranquilidad que de costumbre. Porque hay que advertir -como detalle para la Historia- que uno de los placeres, tal vez el único, del señor marqués es la defecación. Sobre todo de noche al acostarse, el señor marqués se está en el retrete mientras fuma un puro, que enciende al entrar allí y que no deja hasta acabarlo por completo en aquel sitio misterioso, dejando en el suelo, como recuerdo, un cucurucho blanco."
Los Españoles en París, Luis Bonafoux, 1855-1918.

viernes, 6 de marzo de 2020

Danza espartana.



"Los espartanos, famosos por ser los más bravos de los griegos, aprendieron de Cástor y Pólux la cariática, (un tipo de danza que se aprende en Caria, distrito de Laconia), y todo lo hacían con la ayuda de las Musas, hasta el punto de luchar al compás y ritmo de la flauta y el avance acorde del paso. Y la primera señal para entrar en combate la da la flauta; por eso los espartanos vencían a todos, porque les guiaba la música y el ritmo. 
Todavía ahora se puede ver cómo sus efebos aprenden tanto a danzar como a combatir. En efecto, cuando en los entrenamientos dejan de luchar entre sí, dando y recibiendo golpes, la lucha termina en danza. Un flautista situado en medio toca la flauta y marca con el pie el ritmo; y ellos, formando en fila y avanzando al compás, exhiben toda clase de figuras, unas veces guerreras y otras corales, que son gratas a Dionisio y Afrodita. " Luciano de Samosata, La Danza, (siglo II).


lunes, 24 de febrero de 2020

La anciana y bruja Diotime.



Personajes de novela. Esta es Diotime, una vieja que ronda por el puerto de Ostia. Siempre va acompañada de un numeroso cortejo de gatos. Vive de engañar a los incautos que preguntan por el futuro y las ilusas que quieren conseguir un amante. No tiene mal corazón, pero no conviene tenerla como enemiga.



Pimientos indigestos y el amigo Tíscar



Jesús, Jesús Tíscar Jandra, es el Luciano de Samosata del siglo XXI, pero de Jaén. ¿Qué no sabes quién es Luciano de Samosata? ¿Qué no sabes dónde está Samosata? ¿Qué no llega el tren a Jaén? No importa, porque seguro que conoces a Jesús o estás a punto de indigestarte con él, si no lo hiciste antes, pues ya tiene a la venta otro libro. Sí, otro de esos librillos con los que él aparece de tarde en tarde, a la vuelta de sus exilios, o de comer de casa de sus papas, con cuentos u relatos cortos donde sale gente de la calle, que se para a tomar unas cañas y un plato de alcaparrones en una tasca, y discuten en alto de cosas sin importancia, pero que parecen de veras, con propósito de enmendarlas. Y cosas así, que no cuento para que te las leas. Este nuevo tiene portada de Yolanda García Delgado, escultora ella, pero en blanco y negro, que queda más serio, como el humor del autor, que indigesta a los que corazón no tienen.


miércoles, 19 de febrero de 2020

Reseña en Diario Jaén: Una Novela Bizantina.

" Artista multidisciplinar son dos palabras que si fueran un chicle ya no tendrían sabor de tanto uso, sin embargo, puede ser una definición perfecta para Juan Francisco Pérez Ruiz, aunque él mismo asegura que tiene “muchos nombres”. En el ámbito de la literatura es JFPR Tales, en el de la ilustración El Juan Pérez. Una manera de dar una vuelta de tuerca a “un nombre muy vulgar”, como él mismo explica. Ahora presenta su tercer libro, Una novela bizantina, donde vuelve a aunar su pasión por la historia con la de la literatura, creando un libro en el que los acontecimientos históricos sirven como escenario perfecto para las peripecias que viven sus personajes de ficción. (...) "

Javier Gallardo.

Reseña completa: 
https://www.diariojaen.es/cultura/un-relato-que-une-ficcion-y-acontecimientos-historicos-XJ6803011



sábado, 25 de enero de 2020

Reseña a Una Novela Bizantina de J. F. P. R. Tales, por Soraya Murillo.


Una estupenda reseña, de mano de Soraya Murillo Hernández.

"Podría decirse que estamos ante una novela histórica con personajes reales e imaginarios, aunque eso no sería del todo cierto. Los libros de historia suelen estar repletos de fechas y a menudo aburren los hechos, pero éste no es el caso. El autor da vida a la narrativa histórica con emoción y descripción vívida. Usa palabras poco utilizadas, maneja a la perfección el arte de saber escribir. Vais a leer sobre viajes, naufragios, separaciones, aventuras y amores. El pasado está ahí, no es fácil llegar a la verdad con el poco legado que quedó. J.F.P.R. Tales no se perdió en los detalles, escribió una historia para entreteneros y en verdad lo ha logrado.

Usando un buen vocabulario repleto de descripciones limpias, más allá de lo que sabe de historia entendió que los lectores no tienen por qué conocer esa época. Así que utiliza intrigas palaciegas, traiciones, venganzas, lazos familiares para introducirnos en el siglo VI.
Nos llevará a cuando Teodorico se convirtió en el árbitro de Occidente, rey de los ostrogodos y de Italia. Gracias a complejas alianzas logró una buena convivencia entre bárbaros, romanos, arrianos y católicos." 

(...)

Continúa en: Babelio. 



jueves, 16 de enero de 2020

Una novela bizantina, en papel.





Durante años, Teodorico, rey de los godos, amparado por el poder de sus ejércitos y una compleja red de alianzas matrimoniales, ha gobernado Occidente con mano de hierro y conseguido la convivencia pacífica entre bárbaros y romanos, arrianos y católicos. Sin embargo, ahora, ese difícil equilibrio parece estar a punto de venirse abajo. Unas cartas, interceptadas por los espías del rey, implican a un grupo de senadores en una conjura contra su reino. Entre ellos está Boecio, el magister officiorum, su hombre de confianza.
A la acusación de traición se suma pronto la de brujería y el resultado es la prisión y la condena a muerte.  
Como respuesta a la detención del patricio, Justino, el anciano emperador de Oriente, decreta la persecución de los seguidores de la secta arriana. Detrás de su decisión parece estar el criterio de Justiniano, su sobrino, un hombre ambicioso que aspira a hacerse con la púrpura imperial y alberga oscuras intenciones respecto a los reinos bárbaros de Occidente.
Irritado por el edicto, el rey godo recurre al papa Juan, un hombre humilde, y lo obliga a trasladarse hasta la capital del Imperio para mediar en favor de los arrianos.  
Una muchacha, Tarsiana, hija de un humilde músico que vive en uno de los barrios más populares de Roma, persigue una quimera y en su pasión desordenada arrastra a cuantos la rodean, obligándolos a viajar y vivir grandes aventuras, a separarse unos de otros, hasta que finalmente vuelven a reunirse con ella en la capital del Imperio, Constantinopla. 

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