De mi bisabuelo, por parte de madre, se cuenta en la familia que, tentado por los avances de la mecánica, mucho antes de la guerra, se compró un auto y lo llevó desde la fábrica hasta su casa, y no dejó de recorrer las eras, para solaz y distraimiento de la chiquillería, hasta que se le acabó la gasolina, porque ignoraba el modo de pararlo. Tiempo tuvo después de aprenderlo; y terminó de chofer.
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domingo, 31 de mayo de 2026
Umbral, María Luisa Seco y un Vito Quiles en la Feria del Libro de Madrid del 79
martes, 26 de mayo de 2026
El coche de la familia Monster
Es en eso de la interpretación de los sueños cuando uno debe echar mano de Artemidoro de Daldis u otro de los antiguos que se ocupaban de eso, porque hay, hay algunos, que no se entiende qué pretenden contarnos del futuro, o si es aviso, o meramente sin sentido para tenernos distraídos el resto del día. Así, anoche soñé que mi mujer compraba un coche, que quería uno más grande, y fuimos al concesionario por él, y nos lo dieron por piezas para montarlo, como si fuese el armario de un IKEA. Así que lo armamos entre toda la familia, y el coche resultó ser uno de muertos, para dos, y con un remolque para otro. Todo él de madera de caoba, bien pulida y barnizada. Es bonito, dijo mi padre, que por allí andaba. Mi preocupación era dónde aparcarlo. Y me he despertado azorado y todavía temo que me lo traigan los de Amazon a la puerta y nos tomen por la familia Monster.
sábado, 23 de mayo de 2026
La de Madalorian y Grogu
La de Madalorian y Grogu me ha gustado porque, además de saberme a poco, me ha recordado a aquellas producciones italianas de gladiadores y monstruos de la Odisea, con esa fantasía de tebeo que era el cine barato de los niños, y dio alas a los de mi quinta a volar alto, a Galaxias muy, muy lejanas. En esta, el prota ha dejado a un lado el asunto del credo y se ha mostrado más pistolero, cazarrecompensas, un Boba Fett redimido, por lo que nos ha descolocado un poco, pero sin defraudarnos. Por otra parte, con ella me he enterado de que el juego de mesa de Chewy en el Milennium Falcon no era sino un versión de consolación de otro a lo grande que gestionaban los Scorsese, esa familia de mafiosos que antaño fue brazo armado del Imperio Galáctico y ahora se esconde de la Nueva República en turbios tejemanejes. Luego están los sobrinos de Jabba el Hutt, (que me ha sido imposible separar de los Javis, tal vez por el bombardeo de la tele en estas fechas), malos y rastreros como babosas, ha sido una pena no verlos en los intestinos de Grogu, que en ningún momento ha perdido el hambre. Me ha faltado, eso sí, la colega que arreglaba todas las naves, Peli Motto, uno de los personajes más divertidos de toda la saga.
viernes, 22 de mayo de 2026
Le llamaban Bambi
jueves, 21 de mayo de 2026
Amador y otros alumnos imaginarios
Amador era el nombre, entre otros, que yo ponía al alumno del que no recordaba el suyo. Y así, captaba su atención, y la del resto de la clase, y él me corregía.
- Yo soy Alberto - protestaba muy serio y yo pedía disculpas, y así retomaba la clase mientras intentaba quedarme con la cara y el santo.
De este modo los Amadores o Eugenios, Alfonsos o Claudios, se multiplicaban por las aulas, e incluso fijaban para siempre el mote de alguno, o sobrenombre, porque siempre había quien, por gusto, se lo apropiaba. O se convertían en alumnos imaginarios, que convivían con nosotros, cuando empezaba la clase de historia y yo ponía la vista en una mesa vacía.
- Hoy no veo a Adolfo -. Y ellos asentían entre codazos.
Realmente no lo hice nunca por comicidad, sino porque para recordar los nombres de tantos, y tantas, no he sido nunca bueno, pese a los intentos, y he preferido improvisar siempre.
- Oye, muchacha.
- Eh, figura.
- Persona humana, escucha.
También los he llamado "criaturas inciertas", pero poco porque gustaba.
Y otras expresiones por el estilo.
Pero siempre he procurado deslizarme por el asunto del bautismo, como otro San Juan, mi santo comodín en junio.
sábado, 16 de mayo de 2026
El número tres de la casa de Vicente Aleixandre
En cierta ocasión mi padre se presentó en la casa de Vicente Aleixandre, esa famosa de Velintonia, por iniciativa de un compañero de trabajo que era seguidor del antiguo régimen, digo, por el evitar el mote con el que se le conocía, no sea que se me querellen los hijos o nietos, y éste, conocía al poeta. Era el camarada alto, estirado, de paso marcial, pelo ensortijado y bigotillo a modo del caudillo. Casualmente era de mi pueblo, Ciempozuelos, y en alguna ocasión mi hermano y yo hicimos cicatriz en el sofá del salón de su casa, con las hebillas de los zapatos, aquellos azules que se estilaban entonces, o no perdimos ocasión de visitar su cuarto de aseo y dejar unos premios, pues siempre se nos desataba el cuerpo en casa extraña, amén del hambre, y pedíamos de comer sin vergüenza.
Pero volvamos al episodio que nos trae. Debía ser la de aquellos una amistad de carácter familiar, por las confianzas. Bien es cierto que la puerta de la casa del poeta siempre estaba abierta a cualquiera, según nos cuentan sus amigos y literatos, algunos políticos y diversos fantasmas. Pero soy de la opinión que lo de mi padre fue carambola. Lo más probable, si se hubiese presentado solo, es que lo hubiesen confundido con un vendedor de enciclopedias; (y el intelectual ya tenía sobradas en su biblioteca como para darle un portazo en las narices sin miramiento). Mi padre ha tenido siempre una manía con los libros que lo delatan, basta con fijarse dónde pone los ojos.
Pero volvamos al asunto; el Miruri, (vaya, ya se me ha escapado), le dijo un día, así de sopetón: "Paco, vamos a ver a Vicente", sin especificar mucho más, y aterrizaron en la casa del mentado. Así de sopetón, ni anestesia, y se quedó mi padre sin habla cuando descubrió que el Vicente de dentro no era su amigo el pescadero, que tenía uno en el gremio, sino el Aleixandre de la del 27, y el premio Nobel, que le encasquetaron después.
Muchas veces he querido sonsacarle los temas y asuntos de los que trataron en tan inesperada e inaudita entrevista, pero siempre me ha dado esquinazo, con la excusa de que Vicente estaba muy viejo, apenas hablaba y muy bajito, y sólo parlamentó con su amigo de la salud, el tiempo y otras cuestiones domésticas sin mayor trascendencia. Pero conociendo a mi padre, siempre he sospechado que allí pasó algo gordo, inconfesable. La prueba está en que, en la terraza de casa, tras una selva de varas de pitiminí, hay un gastado azulejo de color azul con el número tres en blanco, al que nunca di explicación, pero del que sospecho la procedencia. Tal vez sólo casualidad, pero puestos a soñar…
viernes, 15 de mayo de 2026
Las puertas de Corto Maltés
He de confesar que cuando me sumerjo en Pratt, en aquellas de Corto Maltés, en las que el marino recorrió selvas americanas y africanas, viajo de inmediato al instante en que las leí por primera vez. Me detengo en algunas viñetas y tengo la fascinante sensación de que al alzar la vista voy a verme en los 80, como si no hubiesen corrido los años y no hubiese salido de la habitación en la que me encontraba leyendo en aquel instante. Me he preguntado miles de veces qué magia tendrán esos trazos gruesos, incómodos y espontáneos para teletransportarme en el tiempo. Es experiencia que alcanzo con aquella serie, pero no con otras del mismo autor y personaje. Existe una puerta misteriosa en esas composiciones, un pozo que me absorbe y me conduce, no sé a dónde ni por qué, arrastrado por una fuerza telúrica que parece vencer al paso del tiempo, incluso a la muerte. Existe un poder en algunas imágenes que transciende a razones, son trampolines a otros mundos eternos y placenteros. Cada cual tiene las suyas, dichoso es el que las encuentra.
miércoles, 13 de mayo de 2026
Velasco y Quirós, recurso didáctico
Empezaba a trabajar de enseñante, en el 94 del pasado siglo, y tenía dos alumnos como dos faros ante la tormenta. Uno se apellidaba Velasco y el otro Quirós, en el instituto M. Sánchez López de Torredelcampo. Y en ocasiones, para disipar el tedio, daba grandes voces al aula entonando el romance aquel que decía: “Antes que Dios fuera Dios, y los peñascos peñascos, los Quirós son los Quirós, y los Velasco, Velasco”; que yo me había leído y aprendido del libro de Sánchez Dragó, Gárgoris y Habidis, una historia mágica de España. Y de este modo captaba la atención del populacho, dirigiéndome a uno u otro, que callaba unos instantes y reía después, o repetía como estribillo. No he vuelto a saber, por diversas vicisitudes, de tales sujetos, porque mi carrera docente se desvió a otros lugares y entornos, y por desgracia no tuve más ocasión para salir con esta argucia por peteneras. Aunque nunca me faltaron después otros romances en atolladeros semejantes, porque de lecturas siempre he estado sobrado.
martes, 12 de mayo de 2026
Pájaro en una tormenta, novela trepidante
Es el de Isaac Montero, Pájaro en una tormenta, un libro que me tiene despistado, porque me pierdo en su argumento, y a cada línea me hallo en una encrucijada. Si no conoces el argot de la bofia te pierdes. Es novela negra, y que se desarrolla durante la Transición, para más señas, Rita. La mía es una edición de 2001, de aquellas que regalaba el diario El Mundo, la fachosfera, y he pillado en una de ocasión, que es donde compro. Yo de la novela policiaca siempre me decanté por Garcia Pavón, su Plinio, y luego me he aficionado a Vázquez Montalbán, poco a poco, hasta verlo en su punto. Son libros de escritores muertos, que son los menos mediáticos y de los que poco importa su dedicatoria. Ya digo que me tiene muy distraído, dentro de lo perdido, y le he cogido mucho gusto, porque al final vas atando cabos, aunque seducido por el frenesí del directo y la primera persona. No sé si estoy preparado para el final, me gustaría que no lo tuviese. Hay lecturas que se prefieren infinitas, porque los finales lo arruinan todo.
sábado, 9 de mayo de 2026
Franco era una reencarnación de Hernán Cortes
Hay que ver el parecido que a Cortés le están dando con Franco. Incluso hay quien habla de exhumar sus huesos de la tumba y repatriarlos a España, (que es de donde hace siglos salieron). Por cierto, que fue Indalecio Prieto, el líder socialista exiliado en aquellas tierras tras la guerra franquista, el que dio con ellos en la iglesia del Hospital de Jesús en Ciudad de México, escondidos del ardor revolucionario e independentista de los hijos de Cuauhtémoc, se llaman ellos. Entonces nadie condenó al socialista por destapar al genocida, las relaciones con Lázaro Cárdenas daban alas. Indalecio abogó por el entendimiento entre los pueblos y señaló a Cortés como español y mejicano, (que se escribe con x allá, como en cualquier bonoloto acá).
viernes, 8 de mayo de 2026
El humanismo y otros virus
Fue a finales de los 90, cuando en Córdoba se celebró un congreso bajo la consigna de "hacia un nuevo humanismo", y acudieron muchos intelectuales y sabios de todas partes del mundo a discutir de tan peliaguda cuestión. De cuantos ponentes, y ponentas, dijeron esta boca es mía, mas o menos distinguidos o singulares, quedó para mi memoria la conferencia de Sánchez Dragó, que todavía no era el personaje mediático en que se convirtió después, pero ya apuntaba maneras. De entre las muchas cosas que dijo, como que los únicos judíos interesantes de la historia habían sido los contestatarios, y se refería a Jesús y Marx, remató la faena con la sentencia de que el futuro no era para el ser humano sino de los virus, e hizo referencia a los que maduraban en África y aún no tenían nombre, o sólo lo conocían algunos. Aquella intervención fue muy comentada, puesta en tela de juicio y ridiculizada por la prensa y la opinión pública. Sin embargo, en los últimos años, visto lo visto, y cada vez que salta una noticia como la actual del barco emponzoñado, rememoro su vaticino, pero sin preocupación, porque igual me viene por otro lado y me quedo con la incógnita.
jueves, 7 de mayo de 2026
El torero del Marie Claire
Me entero por los diarios de Morla Lynch, el diplomático chileno íntimo amigo de Lorca, que Marcelle Auclair, la hispanista francesa que creó la revista Marie Claire, mantuvo una relación amorosa con el célebre torero de los del 27, Ignacio Sánchez Mejías; truncada por la muerte de este tras un encuentro con un toro en Manzanares, muerte que lloró el poeta granadino. Marcelle Auclair era admiradora de Teresa de Jesús, y amiga de Federico. Con posterioridad escribió un libro contando su relación con Ignacio: Memorias a dos voces, 1978.
Conquista y defensa de Méjico, por las muy nobles y honradas principales de cada ínsula
Qué pesados con el viajecito de la Ayuso a Méjico. Se ha juntado el hambre con las ganas de comer. Hemos visto una competición por ver quien hace y dice la tontería más gorda. No falta señora de un lado a otro del Atlántico que haga su gracia. Que si la civilización, que si el genocidio, que si se escribe con X o con J, que si Malinche era hombre o mujer, que si los monjes y la universidad, que si los tlaxcaltecas eran unos traidores, que si Cortés o Gonzalo Guerrero. Son ganas de añadir gasolina al fuego y gastar saliva. Tenemos toda una generación de políticas que nos devolverá al dictado de San Pablo. A mi lo que me interesa de Méjico es el diario que escribió Bernal Díaz del Castillo, que era uno de tantos aventureros que tuvo oportunidad de aterrizar en algo así como otro planeta y narrarlo, y con su lectura disfruto, como con la de la Ilíada. El resto me parece pantomima. Hay en mi barrio de Córdoba un rincón donde se reúnen mejicanos a jugar al fútbol. No sé las circunstancias que les han conducido ahí. Imagino que habrán huido de la delincuencia y la pobreza que existe en su país.
miércoles, 6 de mayo de 2026
El contagioso virus que anida en los libros
La gran corrida
En mis años de estudiante, cuando tocaba preparar un examen de Historia del Arte, en cada uno de los repasos, no faltaba la ocasión de reparar en esta imagen de Marino Marini, escultor italiano de principios del siglo pasado. Siempre me pareció muy divertida, atrevida y transgresora. Creo que no ha perdido un ápice de su provocador mensaje. La memoricé como "La gran corrida", si ser este su nombre original, (L´angelo della cittat). Por desgracia nunca cayó en examen alguno, y ese ensayo que se perdieron mis profesoras, (y un suspenso menos para mí, he de confesar).
sábado, 2 de mayo de 2026
La de música
"Joder con la de Música", fue la frase con la que me recibieron en el claustro el día en que empecé a trabajar en esto de la secundaria. Como yo venía por Geografía e Historia no comprendí la alusión, hasta que en mis manos cayó el horario, donde ponía bien claro que en lugar de Historia iba a dar Música. Como por entonces no sabía dónde me metía, me limité a cumplir con mi cometido sin pestañear, porque tener una nómina fija curaba de todas las preocupaciones. Desde entonces, mi recorrido profesional no ha sido muy distinto. Más de 30 años después de aquel recibimiento me acomodo a lo que me echan. Sólo he conocido a un tipo que ha cedido siempre a las exigencias de la administración y los caprichos de los compañeros: el menda. -Eres un pringón -, me dice mi padre. Por supuesto, pero ya queda menos.
