
Pronto se inaugurará el nuevo museo de la Acrópolis en Atenas. En una de sus salas se reunen cinco de las seis cariátides del Erecteión. La que falta, languidece solitaria en el Museo Británico, sin la compañía y el calor de sus hermanas.

Inevitable no acordarse de cuando en cuando del amigo Juan Antonio Madico, alias Patuchas. Cualquiera de los que tuvimos la suerte de conocerlo nunca podríamos imaginar un desenlace tan dramático. Un sujeto que parecía reírse de todo, no fue capaz de digerir que se había convertido en el cantante del limón y el medio limón.
-¿Te gusta Tequila?-, le pregunté en cierta ocasión.
-A mí me gustaba Tequila cuando tenía 10 años- sentenció con 15.
Ahora, siempre que pienso en él, me viene a la memoria la canción de Tequila, El Ahorcado.
Conservo un Corto Maltés en Siberia que me regaló. Le gustaba Buscema.
Juanfrancabrera, director de El Batracio Amarillo, nos presentó recientemente a un humanoide amigo suyo que vive en la fosa abisal de la Herradura, dirección Motril, y ha asomado las branquias para ver el año nuevo desde sus playas. Como nunca le había dado el Sol al muchacho hasta como quien dice ayer por la tarde, se ha puesto del color del cangrejo de las Bahamas, osea muy colorado tirando al púrpura. Estos humanoides son bisexuales, me ha comentado el Juanfra como buen conocedor del tema, marcianos y otras faunas, y se reproducen por esporas anales, es decir, de culo a culo. Así lo he notado yo más tripón de un día para otro pero él insiste en que son los gases propios de las comilonas de estos días de jolgorio. El caso es que hacen buena pareja y ya andan con intenciones de rodar algún corto breve de esos para el youtube o algún concurso provincial, pero creo que no es porno.