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miércoles, 21 de diciembre de 2011

Gabriel de Espinosa, el pastelero rey.



Desapareció Don Sebastian, rey de Portugal, combatiendo en tierra de moros y su cuerpo nunca fue hallado.
Gabriel de Espinosa, toledano, marchó al país vecino para establecerse como pastelero.  Viéralo fray Miguel de los Santos, confesor del desaparecido monarca, y creyó tenerlo delante suya. Una prima, María de Austria, también lo confundió con aquel. Incluso algunos nobles lo reconocieron como igual.
Mantuvo la farsa el castellano hasta que se hizo con suficientes riquezas como para armar un ejército y recuperar su trono, entonces en manos de Felipe II. Pero en lugar de hacerlo, huyó a Valladolid dónde durante días alardeó de taberna en taberna del origen de su fortuna.
Enteráronse los aguaciles de las andanzas del pícaro y lo metieron preso. Lo ahorcaron y después lo descuartizaron.
Era este Gabriel de 40 años, ciego de un ojo, buen jinete y conocedor de varios idiomas.

jueves, 15 de diciembre de 2011

La dieta del rey Sancho el Craso.



Hasta Córdoba viajó Sancho el Craso, rey de León, acompañado de su abuela Toda, reina de Navarra, que también era tía del Califa, para perder unos kilos y recuperar el respeto de sus súbditos. 
Ibn Saprut, el médico personal de Abderramán, le impuso una dieta severa. Ordenó que le cosieran la boca y que solo le administrasen infusiones mediante una pajita.
Al cabo de 40 días el monarca había perdido la mitad del peso que traía y ya era capaz de andar cinco kilómetros al día y holgar con una mujer.
Hecho un figurín, pidió entonces ayuda a su primo para recuperar el trono pues lo había perdido por gordo. El califa ordenó a su ejército que lo acompañase hasta León y que no regresase hasta dejar a su pariente en el lugar que le correspondía.

sábado, 10 de diciembre de 2011

¿Doctor Livingstone, supongo?



Como misionero se recorrió el continente africano, de este a oeste y de norte a sur, el doctor Livingstone. Durante varios años nadie supo de él.
El periódico New York Herald envió al reportero Henry Stanley al corazón de África para obtener noticias sobre el aventurero. Después de muchas vicisitudes, éste localizó al evangelista en las proximidades del lago Tanganica. Tras las presentaciones de rigor, Livingston le comentó a Stanley lo mucho que había leído la Biblia y le invitó a recorrer juntos las orillas del lago.
La conversación sobre el libro sagrado debió de ser apasionante por lo que cuando Livingston rechazó el ofrecimiento de regresar juntos a Inglaterra, Stanley no insistió.

jueves, 1 de diciembre de 2011

martes, 1 de noviembre de 2011

Friné y la estatua de Eros.



Ofrecióle Praxíteles a Friné, la bella modelo, una estatua como pago a sus servicios, más no pensaba ella contentarse con cualquiera. Ideó una estratagema para averiguar que imagen tenía en especial estima el maestro. Encargó a un joven esclavo que acudiese cuando el artista estuviese con ella con la noticia de que su taller estaba en llamas y muchas de sus obras destrozadas. Recibió Praxíteles el bulo y comentó angustiado en voz alta: "espero que la estatua de Eros no haya sufrido daño alguno".
Corrió hasta su casa y descubrió que todo estaba en perfecto estado, y no acababa de comprender. Entonces apareció el siervo de Friné exigiendo el pago para su ama.

domingo, 23 de octubre de 2011

Palamedes.



Palamedes inventó los números y las letras. Aunque hay quien afirma que esto lo hicieron Museo,  Prometeo o Cadmo, pues hay varias opiniones y ningún acuerdo al respecto. Pero también le atribuyen los antiguos el uso de la moneda, el juego de las damas, los dados y las tabas; y el cálculo de los meses del año.
A Palamedes lo mató Odiseo usando el engaño pues le invitó a bajar a un pozo y cuando estaba en él le arrojó rocas desde lo alto con la ayuda de Diomedes.
Palamedes desenmascaró a Odiseo cuando haciéndose pasar por loco quiso evitar acompañar a los atridas a luchar contra los troyanos. Desde entonces Ulises se la tenía guardada.