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viernes, 2 de octubre de 2026

La Ulzera de Zunzunegui

Tiene Juan Antonio de Zunzunegui un libro con mucho tino que se ocupa con humor de la figura del indiano. En este caso de uno que regresa a su pueblo en Cantabria después de hacer fortuna en México, y se convierte en benefactor de sus vecinos. El acontecimiento provoca una sucesión de pintorescas situaciones. Le sale un competidor. La novela se titula La úlcera. Es un Premio Nacional de Literatura, del 48. Zunzunegui era vizcaíno y falangista redomado, aunque su blanqueada biografía lo ignore. Para Umbral era un referente. Un libro que pescas en las librerías de ocasión por dos euros, y en tapa dura.


jueves, 1 de octubre de 2026

Acampadas de ricos y para pobres

En este mundo contradictorio en el que vivimos, hay gente que acampa en una playa y monta con cuatro plásticos un mercadillo, personas emprendedoras con la esperanza puesta en saltar a un mundo repleto de oportunidades. Por otro lado, hay individuos e individuas que acampan en una plaza pública, bajo la etiqueta del Decatlón u otro, contra el ruin capitalismo que nos asfixia. Unos quieren salvarse y otros salvarnos a todos. El cartón piedra está bien para las pelis, la realidad es otra cosa.


Me siento oso mañoso, ¿o era madroño?

Siempre fui un seguidor del oso Yogui, por su corbata y sombrero, y su hambre de Carpanta. Y durante mi larga infancia, que aún se prolonga, lo he tenido como referente cuando he querido estar elegante en algún evento social de cierta importancia, para soplar unos canapés. De mis andanzas por la Puerta del Sol, en aquella etapa que vestía pantalón por las rodillas, buscaba con la mirada al oso mañoso que parecía querer subirse a un árbol. Este oso me ha parecido desde entonces más grato que el de la antigua casa de las fieras del Retiro, que vivía en una jaula, bajo el chorro de agua que le caía en la cabeza desde una herrumbrosa alcachofa. Hay dramas que uno no puede olvidar. Como el hecho de que ahora al del madroño lo conviertan en espantajo. ¿Por qué ese empeño en no respetar las obras de arte? Las religiones tienen a sus iconoclastas, las ideologías también, aunque se disfracen de Razón. Por cierto, que en el IES Las Fuentezuelas de Jaén, crecen varios madroños. Cuando tienen su fruto, cojo alguno, lo masco y me identifico aún más con Yogui.

sábado, 26 de septiembre de 2026

La mili era la FP más igualitaria

La mili era una FP forzosa y todos los hombres teníamos que graduarnos en tales materias un año, más o menos, después. Afortunadamente no se repetía. Aquel programa comprendía limpieza de letrinas, cocina, vehículos, tiro, carreras, imaginarias y refuerzos, maniobras, peluquería, fotocopias, sanidad y un largo etcétera. En teoría salías de allí más que listo para enfrentarte al mundo cruel que te esperaba. Luego podías comprobar que no, que más allá de los muros y las garitas no tenías asegurada ni cama, ni ropa, ni fajina. Pero la libertad no tiene precio.


Un alquiler de tiempos de Paco Franco

Me pregunto yo, porque me pasa como a Sócrates, que tengo un diablillo que me susurra al oído, y me tienta a decir cosas que sé que molestan, pero que no puedo remediar decir. Me pegunto, digo, que, en esto de la Maricarmen, que no es la de los muñecos, sino otra, digo, que si en lugar de ser Maricarmen fuese Paquita, (como dijo Bardem), por decir un nombre, y en lugar de tener un alquiler en el Madrid del Retiro, fuese, por poner el ejemplo, en la calle Calvache de Jaén, me pregunto: ¿hubiese venido la Ana Belén a cantarle? O, por ponerlo más difícil, si en vez de Paquita fuese Ramón, Ramón García, por ejemplo, un anciano despistado de esos que se olvida las zapatillas de paño en casa al salir y les roban la tele mientras, digo, ¿hubiese asomado siquiera la Carina recitarle unos de Lorca? Entiendo que son cuestiones difíciles. Es un no dormir. Y, otra cosa, ¿los alquileres se heredan? Tendría huevos que las deudas sí y los alquileres de tiempos de Franco no. Es por fastidiar un rato.


miércoles, 23 de septiembre de 2026

Un día para ser recordado

Es este uno de esos días en los que no ha faltado de nada, y eso que no ha terminado.

Recapitulemos: la amenaza de un nuevo "desastre humanitario" en Ceuta, el desahucio de una anciana madrileña, el gas pimienta de la pepera, el incierto origen de las joyas de Zapatero, el posible indulto de Puigdemont, lo del tribunal popular para la Begoña, el inapropiado beso de Sánchez a Delcy Rodríguez y su visita al musulmán progre de New York, la detención del cerebro del Plus Ultra, la argentina judía que se va a hacer famosa con lo de Granada, el golpe de estado del coronel retirado, la fiesta de la Giralda, el Oscar para la bola negra de los Javis... Que cada cuál tome la suya.

Un día de película, para un país de comedia.


sábado, 19 de septiembre de 2026

El impostor impostado

Se habla del síndrome del impostor y yo he de decir que no lo padezco, sino que realmente he sido siempre un impostor. En la enseñanza, desde el primer día, por eso los alumnos se encariñaban conmigo y los compañeros me miran con recelo. Como dibujante u humorista gráfico, porque en realidad no lo he sido nunca, sino un aficionado, un veleta de las modas, un tipo con mala sombra que no hace chiste, sino que señala. Y como escritor, pues no caso con ninguno del medio, ni con la industria, ni lo soy sino por aburrimiento. Podría alargarme en la lista, tocar asuntos más delicados, pero por no dañar a nadie llevaré mis secretos a la tumba, y seguiré usurpando alguna sombra, pues ni siquiera soy capaz de reconocerme en el espejo.

A Federico García Lorca le pirraban los toros

 "(...) Creo que los toros es la fiesta más culta que hay hoy en el mundo. Es el drama puro, en el cual el español derrama sus mejores lágrimas y su mejor bilis. Es el único sitio adonde se va con la seguridad de ver la muerte rodeada de la más deslumbradora belleza. ¿Qué sería de la primavera española, de nuestra sangre y de nuestra lengua si dejaran de sonar los clarines dramáticos de la corrida? Por temperamento y por gusto poético soy un profundo admirador de Belmonte".

Federico García Lorca, entrevista de Lluís Bagaria en el diario El Sol, 1936.

martes, 15 de septiembre de 2026

Las piernas de la de Saba

Nos llevó el de Historia del Arte, Eloy, a la diputación de Córdoba, para ver una exposición de arte contemporáneo. No recuerdo el nombre del artista, pero eran unos relieves de formas geométricas en bronce, a las que daba color. Pero igual la memoria engaña incluso en eso. Lo que mejor recuerdo fue la anécdota, que de la reina de Saba y Salomón nos contó a raíz de contemplar mojado el suelo del patio, que actuaba como un espejo. Llegó la reina a Jerusalén y Salomón acudió a recibirla, quedando prendado de su hermosura. Un susceptible sacerdote le avisó de que la de Saba tenía las patas de cabra, negras y velludas. Salomón decidió entonces llevarla a pasear a un patio con baldosas como espejos y así pudo comprobar que las piernas de la reina estaban estupendas, robustas, de firmes muslos, y el vello donde correspondía.


domingo, 13 de septiembre de 2026

La camella de Alá

Envió Alá una camella a los habitantes de Tsamud como prueba de que era el dios único. A esta la hizo nacer de una piedra. La camella bebía de una sentada el agua de un pozo, y después llamaba a los hombres para que la ordeñasen. No había hambre entre las gentes de Tsamud porque de la camella sacaban cuanta leche querían. Pero como era gente orgullosa y descreída, decidieron un día matarla. No temieron la venganza de Alá, que les envió un terremoto. La camella dejó una cría, y Alá se la llevó a cielo. Testimonio dejó el sabio Samajschary, que vio la piedra de donde nació la camella con sus propios ojos.


PISA y los fanfarrones

A vueltas con el informe PISA me toca mucho las narices leer lo listos que se consideran algunos, por el hecho de haber estudiado antaño, que no lo hicieron, o menos de lo que imaginan. Con 12 años yo tenía compañeros que abandonaban la escuela y se ponían a trabajar en un taller o de recaderos. Al bachillerato iban la mitad de la mitad. La mayoría de los que conocí en la escuela no eran candidatos a premios Nobel, y los del BUP tampoco. Con carrera los conocías de toda clase y condición. No, es mentira que estuviésemos más preparados. La escuela y sus profesionales no eran ni mejor ni peor que los de ahora, por dar más palos. Las cosas siguen como siempre, pero se ha mejorado, y mucho, en atención individualizada. Allí donde predomina el escaqueo, el principal mal de nuestro sistema, hay gente que se implica con los más necesitados, y es en su labor donde aprecias lo que la enseñanza vale, por pocos que sean los peldaños que subas.


Socialismo y futbol, con Poncela

"(...) Crecí, lo poco que he crecido, rodeado de libros, revistas, periódicos, cuadros y esculturas; vi trabajar las rotativas antes de ver trabajara los abrelatas; dominé la mitología antes que la historia sagrada y tuve nociones de lo que era el socialismo antes de tener nociones de lo que era el futbol. (Hoy la historia sagrada me parece más lógica que la mitología, y el futbol mucho más inteligente que el socialismo)." Enrique Jardiel Poncela, Amor se escribe sin hache, 1928.

El curso que terminó al principio

Empieza uno a manejar los rostros de aquellos con los que se las verá en unos días. Conocidos algunos, otros nunca vistos. Existe una sensación de vulnerabilidad en cada una de esas caras, más que un gesto de agresivo vándalo. No entiendo si es por veteranía o la edad el modo en que se perciben las cosas de siempre. No terminaremos la aventura juntos, todo quedará en un borroso recuerdo.


Tu biblioteca no te hace especial

Las tiendas de libros de ocasión empiezan a parecerse a las bibliotecas de casa, de cualquier casa. Predominan los libros que alguna vez todos compramos, en una u otra edición, y han pasado de padres a hijos, y también a nietos. Libros de importantes escritores "contemporáneos" que ya nadie lee, y los clásicos de siempre. Es difícil dar con algo que se salga de la norma, porque si merece la pena, por raro, se vende en la red a precios astronómicos. Todo ese papel que acumulan, amén de polvo y ácaros, es pasto de hoguera o cloro, si se recicla. La literatura también es un arte efímero, por miles de años que pretenda sobrevivir en modo de texto sacro.

jueves, 3 de septiembre de 2026

Sánchez argos

Cínico: dicho de una persona, que actúa con falsedad o desvergüenza descaradas. La definición se ajusta más a nuestro bienamado presidente que al sabio Diógenes, siendo este último el más representativo de la escuela creada en Atenas, que se hallaba junto al gimnasio de Cinosargo, fuera de la muralla. Esta doctrina fue obra del discípulo de Sócrates llamado Antístenes.
Kynos argos significa "perro blanco". Al final lo de perro Sánchez va a tener su aquel y vamos a cerrar el círculo. Pero prefiero a Diógenes dormitando en su tinaja que a Peter en su alfombra mágica, y ni confundirlos.

sábado, 29 de agosto de 2026

Stendhal en Parma

La cartuja de Parma. Una novela de Stendhal. Es una de aventuras, para leer en la juventud. Tiene algo de folletín. Ahora la releo y me siento rejuvenecer. Napoleón pasó de largo. No tengo ninguna tía condesa. Jamás me nombrarán arzobispo. Busco mis caballos y no los encuentro. Pero corro página a página, desbocado.


El Machado imaginario

"El arma más destructiva que utiliza el fascismo es la mentira". Es la frase que circula por internet y se atribuye a Antonio Machado. Sin embargo, por más que la busco no consigo averiguar dónde está escrita, ni siquiera en qué momento o contexto pudo decirla. Plantear la pregunta ya me ha costado algún rapapolvo, como aquello que te soltaba la monja o el cura cuando ponías en duda un artículo de fe.


jueves, 27 de agosto de 2026

La luz del aceite

El aceite, eso tan rico que te pones en la tostada por la mañana o te sirve para hacer unos huevos fritos con chorizo, también tiene su sitio en el Corán que así dice a sus lectores en la sura 24/35:
"Alá es la luz de los cielos y la tierra. Su luz es como una hornacina en la que hay una lámpara; la lámpara está dentro de un vidrio y el vidrio es como un astro radiante. Se enciende gracias a un árbol bendito, un olivo que no está ni en oriente ni occidente, cuyo aceite alumbra sin que llegue a tocarlo el fuego. Luz sobre luz. Alá guía hacia su luz a quien quiere. Alá llama la atención de los hombres con ejemplos y Alá sabe todas las cosas".
El Profeta no se reconocía como poeta, pero su lenguaje no deja de ser poético. Imágenes y asunto que bien pueden provocar a los vendedores del Templo.
Lo cual trae a colación el cuento de Aladino y su lámpara maravillosa, como recipiente que esconde un genio y qué, tal vez, aceite. Por lo que podemos deducir que este se presentaba pringoso al joven.


lunes, 24 de agosto de 2026

Moral de señores o Hugo Pratt

Existe algo "aristocrático" en los personajes de Hugo Pratt. Nos recuerdan a muchos de los héroes del romanticismo, pero del grupo más ultramontano, aunque bien disfrazados. Los de Pratt no son trabajadores ni tenderos, son aventureros, individuos independientes que gozan de una confianza absoluta en sus posibilidades, incluso para reírse de la muerte o imaginar que esta no existe. Esa seguridad les permite viajar a lugares remotos y hostiles, y buscar tesoros imaginarios. La de Pratt es una moral de señores, que no aspiran a transformar la sociedad, sino a huir de ella, perdiéndose en lo extraordinario y sabiéndose inmortales.

viernes, 21 de agosto de 2026

Con Justo y Pastor

He tenido ocasión de visitar la cripta que en la magistral de Alcalá de Henares tienen dedicada a los niños mártires Justo y Pastor. Dos hermanos que en tiempos de la persecución de Diocleciano, s. III, decidieron presentarse ante el gobernador Daciano para dar testimonio de su fe, y sufrieron tortura y decapitación por no retractarse. Estos personajes estuvieron muy presentes en mi infancia, porque en libros y enciclopedias del colegio se recogía su leyenda, con dibujos de una gran intensidad por la violencia de los romanos malcarados y la sencillez y beatitud de los protagonistas. Figuras que se prestaban a ser copiadas en cuadernos y márgenes. No pude evitar la tentación de, al quedarme solo y pese a la reja que la cubre, plantar mi mano sobre la piedra donde cortaron la cabeza a ambos, con el vago deseo de experimentar una descarga de energía telúrica o algo por el estilo, sin éxito. No salí decepcionado, porque era lo esperado. Sin embargo, al alzar la vista, sobre uno de los pilares que sostienen el crucero, las imágenes de ambos parecían reírse de mi atrevimiento. Y entonces comprendí que para entrar en el cielo uno ha de volver a ser niño.

lunes, 17 de agosto de 2026

La vacía tumba de Lorca

Asoma Lorca, de una tumba inexistente y vacía. Su cuerpo reposa en paz no se sabe dónde. Quizás la familia pueda contarlo y no quiera. Acertaron en ese sentido porque de lo contrario igual estaba danzando de nicho en nicho, como el cadáver de otros protagonistas de su época, que no terminan de ser enterrados definitivamente. Aprovecho para reivindicar el Federico moderno y no el casposo. Mejor la relación del jugador de rugby y la mecanógrafa que cualquier dramón de una Andalucía imaginaria y oscurantista, que tanto gusta y gustaba a los falangistas.


sábado, 15 de agosto de 2026

La biblioteca de Fuente Álamo o las andanzas del ama y la sobrina

Lo de Fuente Álamo, Córdoba, no era templo mitraico sino biblioteca, han sentenciado los expertos que ven en sus cimientos un ejemplo incontestable de edificio de esas características en el periodo romano tardoantiguo, que es donde lo han datado. Probablemente perteneciente a un acaudalado senador amante de la lectura o la filosofía, que en este espacio se daba al disfrute de la cultura y la reflexión. O, quizás, según los tiempos que corren, a una dama de alcurnia con las mismas inquietudes. Ahora que libros, lo que se dice libros de esos que se leen, no ha aparecido fragmento de pergamino, tablilla de cera o rollo de papiro, aunque literatura está generando mucha. Para explicar tal circunstancia se han barajado diversas posibilidades: un furibundo ataque de cristianos, el asalto de los vándalos o la quema por los musulmanes. Teorías descartadas por la falta de cenizas. Pero también se han planteado otras opciones, por el grado de limpieza descubierto en el lugar, señalando que tal vez no llegó a ocuparse o que, por un celo en la limpieza, alguno de sus propietarios decidió en un momento dado que no quedase un ácaro o pececillo de plata, y se llevó todo el inventario al mercado de ocasión.


jueves, 13 de agosto de 2026

La foto del eclipse

No fue para tanto, en mi humilde opinión. Yo me esperaba ejércitos de vertebrados corriendo a acomodarse en madrigueras o nidos, si eran pájaros; y una aparición inmediata del atlas del espacio más profundo, de soles y constelaciones como sólo se ven en las películas. Pero no. Daba la sensación de que el cielo jugaba al parchís, y una ficha negra se comía a la amarilla, y luego se contaba cuarenta. Mucha gente con móviles, y móviles con gafas. Y mientras, una cuadrilla registrando bolsos y mochilas. Creo que esa era la foto.

miércoles, 12 de agosto de 2026

Claudio Sánchez perdió el Albornoz en Málaga

Te vas al museo de Málaga, el de bellas artes y arqueología, en el edificio de la vieja aduana, construido en los años del rey Carlos III, y en la sala que se corresponde con Al Andalus, un letrero te anuncia "los mozárabes"; y el panel te cuenta la vida y milagros de Omar ben Hafsún. Este fue un musulmán renegado que plantó cara a los Omeyas, cuando no eran califas sino emires. Retornó a la religión de sus antepasados godos, es decir, que se hizo cristiano, y desde la fortaleza de Bobastro juntó a un ejército de descontentos; y se hizo fuerte en las coras de Málaga y Granada, hasta que Abderramán III, primer califa, le cortó las alas. 

Remata el  texto del panel al que me refiero diciendo que el historiador Claudio Sánchez Albornoz comparó a Hafsún con Franco... y ahí queda eso.

El impacto producido por tal sofisma me ha dejado sin sueño varios días. Don Claudio, además de historiador, fue presidente de la II República en el exilio, opositor y censor del dictador y la dictadura siempre. No regresó a España hasta el 76. Es imposible que le dedicase tal piropo a Franco.

Sobre la confusión, que debe serlo, pues no puede cometerse tal desatino, hay que referirse a los escritos que el historiador dedicó a Hafsún, donde se refiere a un caudillo, pero jamás menciona a Franco. Dice así, como remate a la semblanza del renegado: "...la raza hispana alumbró un gran capitán popular... que como otros muchos guerreros españoles de todos los tiempos, que hubieron de pelear con fuerzas regulares, triunfó Ben Hafsún por su astucia, su bravura y su justicia ..." Es decir que, o se equivocan de historiador, posiblemente, o han interpretado el texto anterior como les ha venido en gana.

El tiktok del verano

Joseph Goebbels no tuvo oportunidad de hacerse unos tiktoks, pero apuntaba maneras. Le falló la tecnología, que entonces se distraía en diseñar documentales de juegos olímpicos y bombas volantes. Hubo que esperar a que los rusos mandasen señales desde el espacio, con aquellas bolitas con cuernos tripuladas por perras suicidas, para sentar las bases de lo que hoy es la mejor herramienta de propaganda. El mundo puede caminar hacia el abismo, pero gozamos de ideologías de tuit que nos recomiendan lecturas y musiquillas para el verano, como si no pasase nada y la vida fuese guay del Paraguay o un chachi piruli continuo. ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? En lo que se refiere a calidad del aire seguro que sí.


lunes, 10 de agosto de 2026

El mochuelo que soñé de Atenea

La visita de un mochuelo no deja de ser un aviso, tal vez de Atenea. Uno decidió hacer de mi casa su hogar y tras tres días con ese propósito, que oíamos ruidos misteriosos en la noche, lo descubrimos oculto en la chimenea. Nos miraba muy atento, con la severidad del maestro de antaño, de aquellos que no entendían de otra pedagogía que la del reglazo o el capón en el cogote. Sospecho que nos medía o esperaba un ratón, porque de un tiempo a esta parte muchos son los bichos que buscan amparo tras nuestra puerta, y en cuanto que la ven abierta se cuelan: cucarachas, hormigas, langostas, lagartijas, salamanquesas, serpientes, gorriones, mirlos, palomos, gatos... todos con habilidad para saltar o trepar por las paredes. Los perros, de momento solo se orinan en el felpudo. Al mochuelo le hubiese hecho sitio, porque parecía un gato con alas y le puse por nombre Arquímedes, como el de Merlín; pero cuando vio la ventana abierta no perdió la oportunidad de echar a volar. Y es que mi casa, aunque llena de libros, no le daba el mismo refugio que las hojas de los árboles, que solo dejan leer ramificaciones caprichosas, laberintos insondables que ya no entendemos.


domingo, 9 de agosto de 2026

La Poetisa, aquella del Tíscar

De Jesús Tíscar Jandra me encontré la otra noche un libro, buceando en el mar de la literatura olvidada. En uno de esos puestos que ponen en el mercadillo de la playa del Rincón de la Victoria, en Málaga, donde venden baratijas, camisetas, vestidos, cosméticos, imágenes de Buda y una negra te hace trenzas si tienes pelo y te armas de paciencia. Dentro de una caja y en compañía de otros aguardaba su ocasión para darse a conocer. Esta jaima era de una ONG que recoge libros marginados por sus propietarios y los pone a la venta para ayudar a no recuerdo quién, me explicaron. A este de la Poetisa, que fue un premio que ganó, (el del pornógrafo Felipe Trigo), lo rodeaban otros no menos dañinos de la familia real y famosos, algunos best seller, novela histórica, crímenes sin resolver, recetarios, autoayuda, cuadernillos de crucigramas y tebeos variados. Un tomo impoluto, como salido de imprenta, tapa dura y gabardina, y sin dedicatoria. En la solapa, un Jesús jovencillo con carita de tunante, que en las presentaciones del Setenta Veces Puta invitaba a tortilla de patatas del Carrefour. Esta era novela oscura, como de descansillo en escalera sin bombilla, (Jaén), pero con giros graciosos, situaciones pintorescas y personajes entrañables: un perro, una chica muy mona, unos poetas, un periódico local. No era como la de la Japonesa Calva o la de la Carcunda, pero pisa el mismo firme, el de la mala leche solidificada. Estuve por rescatarlo de las profundidades de la ignominia, movido por un arrebato de nostalgia, y arrojarlo sin pensar al estanque de las tortugas, galápagos, que allí mismo hay, como a otro Escirón, culpable de algún delito inconfesable. Pero por cinco euros no merecía la pena jugar a Teseo. Creo que volveré a leerlo, por darme el gustazo de quitarme veinte años de encima.


sábado, 8 de agosto de 2026

La redacción del Alcorán

 

Compilar el Corán fue tarea ardua porque como tal no estaba escrito, aunque según la tradición el arcángel san Gabriel ya se lo dio a leer a Mahoma, (aunque no sabía), pero no de un tirón sino por partes, como si dijéramos por fascículos. Y los seguidores que estaban en torno suyo fueron guardando en la memoria o por escrito lo que el Profeta les transmitía con cuentagotas. Cuando falleció, (incluso antes), la tradición oral y escrita empezó a generar disputas, porque unos contaban lo oído de una manera y otros de otra, o los escritos se contradecían, se habían perdido o aparecían otros; y entonces los más fervientes creyentes decidieron que ya era oportuno fijarlo en un texto definitivo, por las buenas o por las malas. Por tal causa fueron varios los coranes que circularon los primeros años, hasta que se perfiló como vencedora la versión del califa Otman, yerno de Mahoma. El problema es que la gracia de las enseñanzas del Profeta estriba en cómo se lean, en su entonación y vocalización, porque de puntos y comas el supuesto texto original andaba escaso. Por eso, en la primera mitad del siglo XX, el rey Fuad I de Egipto encargó a unos eruditos una edición definitiva, puntuada y corregida, que es la que circula, aunque cada cual lee la traducción al idioma que en su casa se habla. Que si ya es difícil de comprenderla en árabe, imagina en castellano con la tirria que se les tiene desde la composición del Romancero.


jueves, 6 de agosto de 2026

Lidiando con savonarolas

Un Sandro Botticelli ya anciano acudió a las hogueras que levantó Savonarola en Florencia para arrojar al fuego algunas de sus obras de juventud. El dominico hereje señalaba con dedo acusador lo que consideraba excesos del gobierno de Lorenzo el Magnífico, un retorno al paganismo que no era sino un disfraz del Demonio. Condicionado por el ambiente, Botticelli se deshizo de varias de sus pinturas más atrevidas, que fueron devorada por las llamas de la "hoguera de las vanidades", una lumbre encendida día y noche donde se arrojó todo aquello que pudiera ser pecaminoso según el criterio del monje: libros, esculturas, pinturas, instrumentos musicales, ropajes, cosméticos.... Botticelli, como otros artistas de su época, buscaron en la antigüedad inspiración para sus creaciones, y la hallaron en los libros de Filóstrato, donde el autor del siglo III hacía descripciones de cuadros que en el siglo XV ya no existían. A estas alturas no podemos ver los originales que describía Filóstrato, sólo leerlos, ni los que Botticelli y otros pintaron después recreando aquellos. Por desgracia, savonarolas sigue habiendo, con otros hábitos y otras excusas, con esa obsesión por salvarnos a todos en una misma mazmorra.

lunes, 3 de agosto de 2026

El espectador veraniego

Las vacaciones son días en los que el tiempo te permite recordar lo leído, y repasarlo en la memoria. Es un bullebulle que mantiene el cerebro en marcha. Buceas en viejas lecturas, y siempre hallas un detalle olvidado, o las relacionas con otras y completas tu aprendizaje. También recuerdas los libros prestados y que ya das por perdidos. Es otra vida que corre paralela a la tuya, o la misma sin que lo sepas. En ese flujo olvidas que eres mortal y te confundes con letras e imágenes que se mueven vertiginosas en un infinito. Es un error detenerse y estudiar el mapa, pensar en el origen y el destino. No se trata de llegar sino de seguir viajando.


Sin novedad en Cinecittà

Carlos Morla Linch, el conocido diplomático chileno que dio amparo en la embajada a los perseguidos durante la Revolución del 36, (con este término se refiere a la Guerra Civil, Revolución de España), tuvo ocasión de visitar los estudios de Cinecittà en 1940 para asistir a la presentación de la película Frente de Madrid, del dramaturgo Edgar Neville. A ambos les unía, entre otras cosas, la amistad con Federico García Lorca. A la proyección también asistió el rey emérito Alfonso XIII y su esposa, Victoria Eugenia de Battemberg, que estaban en el exilio. La película a la que nos referimos se perdió, pero se conserva una versión italiana, recuperada del olvido en 2006. En el diario del diplomático se puede leer que, tras verla, embargados aún por la emoción, visitaron una reproducción del Alcázar de Toledo, construida para filmar una película sobre su defensa. Se trataba de Sin novedad en el Alcázar del italiano Agusto Genina, rodada en los estudios de Cinecittà y también en las ruinas del edificio toledano. Se construyeron réplicas exactas del famoso patio de Covarrubias y de otras estancias no menos significativas, y varias maquetas para simular las batallas. Existen videos del rodaje en youtube donde pueden apreciarse.


jueves, 30 de julio de 2026

Moros en la costa

De estar vivo don Julian, hubiese acogido a los moros que llegan a Ceuta, para invadir la Península y vengarse de la ofensa del rey visigodo Rodrigo a su hija Florinda. Pero a estas alturas del cuento lo que hay es una huida a los estadios de futbol, para labrase un porvenir y regresar rico en el ferry. Esta nueva aventura tiene mucho de fantástico, una búsqueda del Dorado, digamos del turbante de Mahoma, ante la indiferencia del monarca alauita que los sabe a todos incondicionales, porque ya se encargará Alá de acogerlos en su seno. ¿Qué hubiese pasado si el protectorado fuese ahora provincia española o autonomía? Aquello de la independencia fue capricho de Franco y nadie parece dispuesto a discutirlo en la ONU. El caso es que la ciudad se llena de gente y aquí se mira el humo de los incendios a ver si llueve. Los políticos apuran julio, ya están ahí las vacaciones, lo que pase en agosto les trae al pairo.


miércoles, 29 de julio de 2026

La de que el Profeta estuvo en Córdoba

La leyenda morisca cuenta que cuando reinaba el rey godo Recaredo en Hispania, el profeta Mahoma se presentó en Córdoba a predicar su Corán; pero que enterado de que acudía san Isidoro a reprenderle huyó montado en un brioso corcel, que para otros fue alfombra mágica. Esta historia tiene tanta verosimilitud como la visita de San Pablo a la sinagoga de Córdoba, para fundar la primera comunidad cristiana y celebrar misa con fino de Montilla Moriles, para ser más locuaz en la asamblea. O la de Hércules al mercado de bestias que había en la ribera, después de robar los toros del rey Gerión, donde hizo tratos con unos gitanos, para regresar a Micenas cantando al ritmo de una caña abierta en tiras.


martes, 28 de julio de 2026

Noches de verano

En verano había familias que dormían en la puerta de la calle, sobre la acera. Al final de la tarde, cuando el sol se cubría con el horizonte, se sacaban las sillas y se formaban corros con ellas, bajo alguno de los faroles, convertidos en panales de insectos sin ley. El rito lo abrían las viejas, eligiendo un sitio, siempre el mismo; después acudían los niños, que no paraban de jugar hasta que sonaba fajina. Entonces asomaban las mujeres dando órdenes o amenazando. Luego, cuando el hambre de los pequeños quedaba satisfecha, se iban sumando los hombres desde la oscuridad, que volvían del trabajo. Primero los de las bicicletas y a continuación los que lo hacían andando, unos del campo con las bestias, otros de los talleres o las fábricas. Les delataban las puntas encendidas de los cigarrillos. No se distinguían unos de otros hasta estar muy cerca del haz de luz. Saludos y despedidas. Así, se improvisaban tertulias entre los vecinos hasta bien entrada la madrugada, alrededor del botijo o los platos de modestas viandas. Al acudir el sueño se apagaban lentamente las voces, pero las estrellas en el cielo parecían multiplicarse. Como era mucho el calor en el interior de las casas, se optaba por acomodarse a la intemperie, sobre una estera o un saco de paja, a los más rudos les bastaba una camisa. Las salamanquesas se quedaban de piedra, como guardianes de templos prohibidos, los perros ladraban muy a lo lejos a un espíritu desconocido, la abuela desde la silla soñaba que dormía. Los amaneceres, frescos, irrumpían sin piedad sobre los vivos.


lunes, 27 de julio de 2026

Un guión para Hugo Pratt

Casi 200 euros piden algunos por El deseo de ser inútil de Hugo Pratt. Personajes sin escrúpulos y muy mala condición que abusan del aficionado incondicional. Por cinco euros conseguí uno en un mercadillo solidario, bajo toneladas de best sellers infumables. Una de esas que te da la Fortuna cuando menos te lo esperas. Su adquisición me ha traído a la memoria la vez en la que le di un guion al maestro, en la Posada del Potro, durante unas jornadas del cómic, y casi me lo tiró a la cabeza. Yo entonces era muy plasta, y me gustaba pegar la hebra con los gigantes. No le guardo ningún rencor por aquello, y volvimos a charlar en más ocasiones. El guion sirvió para una interpretación radiofónica, que hicimos unos cuantos amigos en Radio Cadena Córdoba. Estoy convencido de que Hugo se olvidó el guion en algún rincón del Potro. Por ahí guardo una copia, y su emisión viaja por las estrellas.

Un primitivo bosque de columnas

Muchas veces me he preguntado sobre la autoría de la comparación de la antigua mezquita de Córdoba con un bosque de columnas. En 1840 Gautier se refería a esta como "bosque ramificado". Pero creo que la definición se la debemos a Max Nordau, que visitó la ciudad en 1875 y dejó esta descripción del interior del inmueble:
"(...) No es un edificio, sino un bosque, un monstruoso e impenetrable bosque primitivo de columnas donde se pierde la mirada".
Nordau, Max . Impresiones Españolas.

domingo, 26 de julio de 2026

Hugo Pratt en la isla de Calipso

"(...) En la Odisea esa isla, en la que Calipso retiene a Ulises durante años, se llama Ogigia, y se supone que está por el estrecho de Gibraltar. Ahora bien, la descripción de Homero se corresponde perfectamente con una isla de la zona, frente al monte Ibel Musa, y que los españoles llaman isla de Perejil. En Ceuta me subí a una barca de pescadores y fui a verla; había allí una gruta... Fue un bonito viaje." Hugo Pratt.

La vieja que quería el Paraiso

Acudió una vieja a quejarse de que el Profeta, cuando hablaba del Paraíso, no se refería a las de su condición. Y Mahoma le dijo que eso era debido a que una vez allí todas serían jóvenes de nuevo. Y se fue contenta y el otro siguió a sus cosas.


viernes, 24 de julio de 2026

Clavileño tampoco era obra de la IA

La escritura es en sí misma una gimnasia para el cerebro. Esa es su gran utilidad. Lo de hacer dinero es algo añadido para aquellos privilegiados que se lo pueden permitir. Ahora irrumpe la IA para facilitar lo segundo que no lo primero, y al cerebro le crece una enorme panza. ¿Rocinante o Clavileño? Falsa disputa, los dos los inventó Cervantes.


martes, 21 de julio de 2026

La Odisea de Nolan

La Odisea. Larga. Pensamientos tan elevados como cómicos. A ratos El retorno del rey, reminiscencias de El Ascenso de Skywalker, incluso la confundes con El primer caballero. Circe es la bruja MIM de Disney. Pero termina gustando. (Orina antes de entrar).


sábado, 18 de julio de 2026

Envenenamiento, muerte y enterramiento del Profeta, según un obispo de Jaén

Cuenta la leyenda, que corre entre algunos de los creyentes, que al Profeta lo envenenaron. Una judía concretamente, que quiso repetir con Mahoma la jugada de Judith con Holofernes, lo invitó a pasar la noche en una jaima, y le puso un veneno en la comida, un plato de cordero asado. De este planteamiento inicial surgen dos finales. En el primero el cordero cobra vida y avisa al Profeta, que salva el pellejo. En el otro, cuando empieza a notar el efecto del veneno, entran unos judíos y lo cosen a cuchilladas. Le cortan un pie y esconden el resto del cadáver. Vienen al día siguiente los musulmanes en busca de su jefe, la judía les dice que se lo han llevado unos ángeles, y que ella, al intentar sujetarlo con todas sus fuerzas, se ha quedado con el pie izquierdo. Los creyentes celebran el milagro, pero no saben qué hacer con la reliquia. Habla la judía de nuevo y les dice que lo suban a un camello, y que lo entierren allí donde este se detenga. Así lo hicieron. De tal noticia dejó testimonio san Pedro Pascual, (s. XIII), hijo de mozárabes valencianos, y para algunos personaje imaginario, obispo de Jaén.


miércoles, 15 de julio de 2026

El pedo y santa Genoveva

Según cuenta la leyenda, estaba santa Genoveva atenta a los cantores de la Iglesia de san Martín de Tours, que no desentonaban, cuando uno de ellos empezó a dar brincos y darse mordiscos en brazos y piernas, cabezadas contra los muros y pilares, y otras agresiones por todo el cuerpo, que daba cosa verlo ensangrentado y aporreado en danza tan extraña. Este hecho provocó un gran revuelo en el templo. Cuantos le rodeaban se apartaron asustados, y señalaban que estaba poseído de un diablo, generado este anuncio un pavor indescriptible entre todos los allí reunidos.
Sin perder la serenidad, la santa, después de terminar sus oraciones y persignarse pausadamente, se encaró con el poseso y ordenó al espíritu maléfico que abandonase de inmediato el cuerpo de aquel.
Pero el diablo, sin saber con quién trataba, la retó a que lo sacase por los ojos si podía.
La santa no hizo gesto alguno, pero el poseso sufrió un inesperado retortijón en el vientre, y despidió al diablo por el ano, envuelto en heces e inmundicias, y dejando en su huida un olor nauseabundo, como suplicio del Infierno.
Y así se cuenta, en la que llaman dorada, y se deduce, que por ojo viene ojete, y el diablo salió escarmentado por donde no imaginaba.

El señor de negro

En este país simplón, cada vez más polarizado, no se entiende la ironía, que es la versión light del sarcasmo. Decía Mingote que España era un país de señores muy serios vestidos de negro y La Codorniz el instrumento idóneo para cambiar esa imagen. Muchas décadas después el señor del bigote sigue ahí, vestido de otra manera, pero en el empeño de hacer de este país un lugar muy serio, de verdades incontestables. Y esta es otra ironía.

La mula Dadal

Mandó embajadores el Profeta a Alejandría, invitando a los griegos a convertirse a la nueva fe; y fueron bien recibidos por el gobernador que, después de agasajarlos con un convite, los despidió con promesas y regalos, sin prestar mucha atención a los requerimientos. Uno de los obsequios fue la mula Daldal, dócil y servicial como ninguna, que hizo las delicias del Profeta y, según cuenta la tradición, trota para siempre en los prados del Paraíso. También dos bellas coptas, que quedaron en el harén, junto al resto de las mujeres.


jueves, 9 de julio de 2026

El camello que habló al Profeta

De la burra de Balaam, esa que habló al susodicho, hemos oído la leyenda en alguna ocasión o buscado en la Biblia, el 22 del Libro de los Números. Pero del camello que habló al Profeta no suele mentarse anécdota, al menos en occidente, y conviene contarla, por gusto, aunque no venga al caso, sino por la caló y el golpe de éste. Viajaba Mahoma por el desierto, capitaneando una caravana de su esposa Jádicha, en tiempos que se dedicaba a los negocios y usaba perfumes caros, y tras bordear unas dunas tropezaron con un camello salvaje. Contaron los testigos que el animal se avino hasta el protagonista, se arrodilló ante él y le lamió los pies. Y después, para asombro de los presentes, habló para proclamarlo Profeta. Este quedó confuso, y entonces bajaron dos ángeles del cielo a darle sombra con las alas, y el camello no dijo más, ni más se supo de él.



lunes, 6 de julio de 2026

La importancia de un sombrero

Por llevar sombrero podían darle a uno tres tiros en el Madrid revolucionario del 36, y perderlo en una cuneta. Cuando acabó la guerra un vivo creó un slogan: "los rojos no usaban sombrero"; e hizo negocio en la misma ciudad y resto de España.


Ocultar lo visible

De las muchas y pintorescas situaciones vividas en mi paso por las aulas, recuerdo con vergüenza ajena aquella en la que me censuraron un mosaico. Andaba yo indagando sobre los orígenes del cristianismo y los influjos del paganismo en este, y topé con un mosaico romano de Chipre que me resultó harto significativo porque se refería al nacimiento de Dionisos, y me permitía establecer ciertos paralelismos entre ambas religiones. Como por la composición y temática, que me parecieron muy interesantes, quede fascinado, imprimí una copia en tamaño A-3 y decidí que la pared del departamento de Historia podía ser un buen lugar para exhibirlo, justo encima de la pantalla del ordenador. Jamás pude imaginar que tal expresión iconográfica pudiese levantar ampollas. El caso es que, un par de meses después, una mañana que entré a recoger unos papeles, encontré un cuadro justo en el mismo lugar en el que puse la reproducción del mosaico. De entrada no me molestó, pero me resultó chocante, porque en la pared aún había sitio para poner muchas estampas. Pero lo más surrealista estaba por descubrirse. Se me ocurrió levantar el cuadro y allí encontré a Dionisos. La fotocopia, que yo había pegado a conciencia sobre la pared, permanecía agazapada, oculta a la vista del común. Alguno de mis compañeros, o compañera, se había tomado el trabajo de taparla con la imagen enmarcada de un mapa medieval, que además era un puzzle. El resto de los años que permanecí allí, medité muchas veces por tal desenlace y en ocasiones, como para romper el hechizo de tal sinrazón, levantaba el cuadro y contemplaba con satisfacción el mosaico, porque hay verdades que no pueden ocultarse.




domingo, 5 de julio de 2026

Zorrilla era más diablo que el Tenorio

Zorrilla se quedó en el Tenorio, y ese es el recuerdo que de él tenemos. Sin embargo, su vida es una de aventuras, la de un hombre de acción. Daría para muchas novelas, de enredos y desafíos. Zorrilla, aunque vallisoletano, fue coronado como poeta en Granada, pero allí ya se han buscado otro, que es uno. De su anecdotario queda lo de que era sonámbulo y escribía sus obras cuando creía dormir. Sus exilios a Francia y Mexico, (Méjico para los españoles), amigo de Napoleón III, negrero en Cuba. Un matrimonio con una viuda rica, que le doblaba en años, y muchas, muchas amantes. Amadeo I le concedió la Gran Cruz de Carlos III y en Roma gastó con largueza el dinero de la República. Zorrilla se imaginaba un cuervo, como otro rey Arturo, o que acompañaba a Odín, y sufría epilepsia. Cosas del Romanticismo. Se lo llevó un tumor cerebral y se quedó sin saber del desastre del 98. Su teatro se queda corto, lo que interesa es la biografía.


Hacer camino, lo importante es que la burra ande

Eso del progresismo es como la zanahoria en el extremo de la caña, que sirve para que la burra ande y en realidad no llegue a ninguna parte. Se ha creado una curiosa mística, una devoción ciega por alcanzar el ansiado fruto. Poco importa que el que lleva las riendas llene sus alforjas y no se apee nunca, porque nos conduce en la dirección adecuada, no hay más que mirar al frente.


De cuando Unamuno mató a Don Quijote

De Joaquín Costa se sabe que dijo que había que echar doble llave al sepulcro del Cid, por aquello de olvidar de una vez las glorias del pasado, terminada y perdida la guerra con los yanquis por Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Había que mirar al futuro, era el Regeneracionismo. Pero más aguerrido fue un joven vasco llamado Miguel de Unamuno, entonces estudiante de griego, que gritó aquello de "¡Muera don Quijote!", en la misma tesitura y con propósito semejante al del aragonés. Después, en su madurez, le soltaron lo de "¡Muera la Inteligencia!", e igual le vino a la memoria su dicho y se hizo el longuis, porque la juventud se le había pasado u otra cosa cualquiera, que lo suyo era un ir y venir.



sábado, 4 de julio de 2026

Los apoyos fascistas de Abraham Lincoln

Pocos lo sabrán pero la famosa estatua sedente de Abraham Lincoln sita en el templo a su nombre, en Washington, apoya sus manos sobre sendos fasces, el símbolo romano de la autoridad de los cónsules, que vienen a significar "la unión hace la fuerza". Alguno ya los habrá identificado con Mussolini y el fascismo, por los tiempos que corren; en realidad son coincidencias que no tienen nada que ver. El símbolo del haz de varas, o el de la cruz gamada, hunde sus orígenes en la antigüedad. El asunto parte de la imagen popular de la I República francesa, que surgió de la revolución de 1789, que los pintores galos representaron como una mujer engalanada de atributos de la romana. A. Lincoln fue un firme defensor de la abolición de la esclavitud. Claro que también firme partidario de la libre empresa, y de la expulsión de los navajos. Los EEUU que conocemos son en gran parte creación suya. En España los fasces también figuran en el escudo de la Guardia Civil, y estuvieron presentes en la simbología de la I República. Cualquier día aparece un iluminado y ordena picar esos brazos. 


viernes, 3 de julio de 2026

Ifigenia en tiempos del caudillo

De esas de Estudio 1, el programa de la televisión franquista que ofrecía teatro clásico una vez a la semana, me detengo hoy en la de Ifigenia, versión de la de Eurípides, protagonizada entre otros por Mary Carrillo y Luis Prendes. Para comprender el drama hay que sumergirse en el mundo contradictorio de la antigua Grecia, la razón y la sinrazón en pugna, (por traer de los pelos a don Quijote). El drama del padre que se ve obligado por la superstición a sacrificar a su hija para satisfacer a los dioses y recibir de estos un beneficio, la victoria en la guerra, y de paso el reconocimiento de la sociedad. Es un asunto recurrente en muchas religiones del pasado, en la judía el sacrifico de Isaac o Moisés. La víctima suele salvarse por una manifestación divina, y luego cumple un plan fijado para restablecer el orden o culminar una venganza. En la obra que me ocupa el principal asunto es la lucha interna del que es líder y padre, Agamenón, que se encuentra en esa tesitura y ha de decidir si salvar a su hija o cumplir con el destino fijado por el oráculo. Un hombre religioso no hubiese dudado y habría cumplido con el rito, pero este griego sufre, porque confiesa no creer en los dioses, y no se resigna a que su hija perezca en el altar. Urde una mentira para engañar a todos, y a sí mismo, con el vano objetivo de evitar una muerte, a sabiendas de que esta es inevitable. Al final todo se destapa, se maquinan alternativas, pero nadie escapa al fin establecido por el hado. Los protagonistas quedan fijos como las figuras negras a las panzas de las cerámicas. Sin embargo, sabemos, que, en el caso de esta leyenda, que parece cerrada, se da paso a otra, donde la víctima retorna de una muerte aparente. Por lo que la angustia del padre, y de la madre, en la primera parte, resulta vana, pero en del desconocimiento de este desenlace el delito no se olvida y el odio que generó siembra semillas para venganzas y crímenes sin fin.

domingo, 28 de junio de 2026

El naufragio de las letras

 Es al inicio del verano, en el amanecer de las vacaciones, cuando acuden a la memoria, sin saber muy bien por qué, lecturas de otras canículas, poco significativas, que nos robaron algo de existencia, prestándonos la de otros. Por nostalgia consciente o evocación involuntaria, es difícil decantarse por una. Aparecen a nuestra orilla con el ir y venir de las olas, como los restos de un extraño naufragio, en el que se juntan saldos y tesoros. De este modo he recuperado, en ese revoltijo, piezas de incalculable valor que debí perder en el viaje de la vida, instantes olvidados y convertidos ya en estampas. Poco importa el nombre de sus autores, o el título que las hacía libro, son ahora breves fragmentos de pergaminos mutilados por el tiempo, trozos de papiros quebradizos, imposibles de atar a otros para recobrar su sentido. Ahora descienden suavemente como hojas secas de otoño, hermosas por sus colores desvaídos, que tartamudean brillos, ecos de primaveras pasadas, anécdotas insignificantes sobre el sereno lago de la nada.


jueves, 25 de junio de 2026

De cuando yo me cruzaba con Franco

 Yo estuve codo con codo con Franco, dos o tres veces. No lo digo por presumir, es que fue así. Los domingos por la tarde, después del día de recreo en Ciempozuelos, volvíamos a casa por la carretera de Andalucía. Y en más de una ocasión las lomas y cunetas que conducen a Madrid se llenaban de guardias civiles o guripas de reemplazo. Esta era la señal de que algún pájaro de importancia iba a hacer la misma ruta que llevábamos nosotros. Y solía ser el Caudillo que venía de caza, quizás de pesca, de alguna finca de esas que hay por el sur y sirven para matar ciervos o jabatos con escopeta de dos cañones. En un momento dado, los guardias nos echaban al lado de la derecha, y el carril de la izquierda quedaba vacío. Antes de un suspiro, nos adelantaban a toda velocidad unos coches de alta gama con los cristales tintados. En uno de ellos, nunca supe en cual, viajaba Franco. La comitiva solía cogernos a la altura del Cerro de los Ángeles. Aquel dictador era ya una momia, años 72-73, y no lo digo por insultar sino porque muchas veces he sospechado que lo que viajaba dentro de uno de aquellos vehículos no era aquél sino un pelele de paja, para hacernos creer que aún podía llevar el país, que todavía era el autócrata de después de la guerra. En aquel entonces se hicieron muy populares los ventrílocuos, porque el populacho sospechaba que al pelele lo manejaba alguien. Yo creo que lo sostenía la inercia del régimen.


martes, 23 de junio de 2026

De ilusión vivimos, si nos dejan

Mucho ruido y pocas nueces. Es la historia de siempre. ¿De verdad alguien se ha creído que los pícaros de la política pagarán por sus delitos? Quia. Es cuestión de unos años, tal vez meses. Vienen las demoras, apelaciones, recursos, reducciones, gracias, indultos... Parece mentira que después de lo llovido seamos tan cándidos. Teatro, mucho teatro. Ellos actúan, las representaciones las pagamos siempre los mismos.

domingo, 21 de junio de 2026

Los domingos de quiosco

De los domingos se echa en falta la visita a los quioscos de prensa, que hacíamos con mi padre. Estos eran lugares atiborrados de publicaciones variopintas, en una época en que todo estaba cambiando y muy deprisa. Esos establecimientos eran muy numerosos y se ubicaban en lugares estratégicos, no muy separados unos de otros. También encontrabas publicaciones en el interior de algunos bares, o camionetas aparcadas en una avenida. Se pasaba un rato muy bueno mirando los expositores con lo más reciente, y en la parte menos concurrida abundaban las portadas desvaídas por el sol, de cuando cantaba Marisol o del TBO. En los quioscos también se vendían golosinas y tabaco, creo recordar que podías echar la quiniela. En algunos incluso bollería. El punto final venía cuando se marchabas con un Mortadelo en las manos. Algunos listos se llevaban un Interviú con un ABC de gabardina.

sábado, 20 de junio de 2026

La Odisea con sabor a pasta

Está esa de Kirk Douglas, con sabor a espaguetis, que en un plis plas te cuenta la Odisea de Homero, y apenas falta un detalle, oye. Recuerdo que cuando la vi por primera vez llegamos tarde a la proyección y los aqueos ya estaban dentro del caballo de madera. Como todo estaba tan oscuro tuve la sensación de que yo también con ellos. Mi padre tiraba de mi mano mientras seguíamos el haz de una linterna, a modo de antorcha, hasta que el círculo luminoso se posó en unos sillones color púrpura. Reinaba un reverencial silencio y el acomodador se retiró con algún duro en el bolsillo, que era costumbre. Después, conservo en la memoria la imagen del gigante Polifemo merendándose a un marinero, y borracho hasta quedar tuerto del único ojo que poseía. Creo que fue la primera vez que supe de un señor que se llamaba Ulises y era ingenioso en ardides, como luego leí en el poema, en una traducción de aquellas de Aguilar, que reposaba en casa junto a su compañera de la Ilíada. El rey de Ítaca se escapaba de la gruta del Cíclope. Luego venía lo de las sirenas, el encuentro con la maga Circe, el viaje al inframundo, la recepción de los feacios y el retorno a la patria a cumplir su venganza. La versión era libre, pero más o menos fiel al original. Tardé años en advertir que Silvana Mangano hacía de Penélope y Circe. Aquella actriz tenía algo de esfinge en la rigidez de su rostro. Hubo más Odiseas, después de esta, en el cine, la tele, el comic. Ahora tengo un batiburrillo de todas. Sin embargo, al evocar el día en que entré en aquella caverna, tan semejante a la de Platón, sospecho que quizás será así la entrada al Hades que me aguarda. El destino es caprichoso y el origen una pesada ancla.



jueves, 18 de junio de 2026

Humor se escribe sin i

Se viene confundiendo insulto con humor. Y son cosas distintas. La sátira ha quedado en escarnio. Se han perdido la ironía y el doble sentido, el juego de palabras y la paradoja, la reflexión y la interpretación. Necesitamos a la madre de Sócrates, que era partera, para entender el sinsentido. Nadie entiende de mayéutica. El insulto no precisa de sutilezas. Algunos se creen don Francisco de Quevedo, poco más o menos, pero en vez de escribir sobre el ojo del culo, se manchan los dedos de mierda.

domingo, 14 de junio de 2026

La nueva bohemia literaria

Existe una bohemia literaria en la red, la de aquellos que no publican un libro, o lo hacen para la familia y amigos, y no cuentan con el ruido de los altavoces, ni el respaldo mediático de los medios de comunicación para triplicar las ventas, porque aquí no se vende nada, sino que se regala. Es esta cofradía anodina, silenciosa, desdeñosa; de escritura efímera y volandera, como el vilano errante, la del monje en el desierto, el criminal en el presidio, el soldado en el frente o el borracho que con el lápiz escribía versos, o dibujaba retratos, en las mesas de mármol de los cafés de antaño, que eran lápidas de muertos ya olvidados. Es este el género que practico y se pierde en la nada de la que nace.

viernes, 12 de junio de 2026

Las aventuras de los cinco

Las tardes de verano, cuando nace el crepúsculo, y la noche surge pausada, me acuerdo de los libros que a esas horas leía en mi primera juventud, que no eran otros que las aventuras de los cinco, los de Enid Blyton, en versión de la Editorial Juventud, antes de que los censurasen por lecturas más light, para niños progres. Me sentaba en el suelo a la luz de un farol y apoyado en unos ladrillos que señalaban la espalda, seguía con atención las peripecias de los primos y su perro, defendiéndome del ataque inesperado, pero constante, de los pequeños vampiros que llamamos mosquitos. La oscuridad, más allá del halo de luz, invitaba a perderse en las sombras e imaginar que por allí merodeaban los cinco, para unirse a ellos. En ocasiones, ruidos misteriosos que se escuchaban en la lejanía, más allá de la espesa alameda, me permitían hacer conjeturas sobre aventuras fascinantes, e invitaba a mi hermano y los amigos a indagar el origen del misterio, hasta que la madrugada nos invitaba a volver a casa, cansados, pero felices por lo soñado.

jueves, 11 de junio de 2026

Castillos blancos de Al Andalus

Los castillos de Al Andalus, si presto atención a algunos arqueólogos, estuvieron estucados de blanco. Eso quiere decir que los montes, riscos, colinas y peñas, en los años de dominación musulmana, debieron estar coronados por torres albas, luminosas los días más claros, visibles a kilómetros de distancia, por el impacto y reflejo de los rayos del sol en sus paredes. Siempre he defendido que nuestros castillos son las acrópolis de nuestra identidad, aunque sus edificaciones no tengan tímpanos triangulares ni columnas acanaladas. En el pasado debieron deslumbrar al viajero, como el mármol pentélico del Partenón al turista foráneo. Y provocar en aquel que recorría la frontera sensaciones que hoy solo podemos soñar, porque el paisaje de nuestro camino ya es otro.


miércoles, 10 de junio de 2026

Troyanas y romanos

En estos días, merced a un préstamo de un amigo, me he puesto a repasar Las troyanas de Eurípides, (hay otra de Séneca). Todo esto a cuento de una tarde que nos pusimos a hablar de griegos antiguos, mitos y películas, y terminamos de romanos. Y sacamos a relucir algunos títulos de filmes que ya no se llevan, por antiguos. Yo mencioné El Satiricón de Fellini, porque de viajar a la Antigua Roma la impresión que me llevaría no sería muy distinta de la que me provoca esa película. Hay una antigüedad de Hollywood que desinfecta de poesía y tragedia el pasado, por eso me decanto por el cine europeo de los 60 . El asunto de la entrada es que, por aquellos dimes y diretes, me pasó en préstamo la peli de Michael Cacoyannis, Las troyanas, esa en la que Irene Papas y Katherine Hepburn salen, una de Elena y otra de Hécuba. Yo aproveché la ocasión que me brindaba para buscar otras versiones, que de Las troyanas hay muchas en YouTube, (existe una mejicana en blanco y negro del 63), y así di con la de TVE, esa de Estudio 1, que protagonizó Pilar Salas, en el papel de reina de Troya. (Es curioso que en aquella televisión tan franquista hubiese al menos una hora para la cultura, llámese teatro). Pilar Salas se metió en su papel y dejó para siempre una interpretación inolvidable de la esposa de Príamo y madre de Héctor. Pero qué pena que de esta mujer se sepa tan poco, por no decir nada, sino pocas referencias a dos o tres películas. Imagino que su carrera fue en los escenarios. Es imposible no dejarse seducir por el papel que representa, el alma y vida que da al personaje. Momentos impagables, sin más recursos que la palabra y el gesto, que el cartón piedra ampara. La fuerza de la sugestión, si más medios que los que el actor derrocha y el espectador completa con su imaginación.

martes, 9 de junio de 2026

Filosofía y moros.

Sobre Islam y Filosofía, su relación, como en cualquier otra materia, y ahora más que nunca, se recurre al desconocimiento y el prejuicio. Siempre se parte de la idea de que los sabios musulmanes se limitaron a transmitir la filosofía griega, sordos y ciegos a lo que tenían entre manos. Sin embargo, la civilización musulmana facilitó la lógica y la implantación de un método científico y experimental desconocido en la Europa medieval. La llegada de los textos árabes a ésta última permite delimitar dos épocas bien distintas, un antes y un después de este proceso. La difusión del pensamiento de Avicena y Averroes impulsaron un cambio significativo en la dirección de la filosofía occidental. La ardua tarea de los copistas cristianos permitió su difusión. De este modo, en Europa empezaron a sentarse las bases de la filosofía moderna y una nueva visión científica del universo. ¿De dónde surgió la filosofía árabe? Sencillamente de la necesidad de la interpretación del libro sagrado, cuyas enseñanzas e imágenes había que comprender. ¿Qué camino recorrió? En realidad el mismo que se venía haciendo en el Imperio Romano con los textos cristianos y judíos: recurriendo a la filosofía griega. Y ahí, de nuevo, topamos con Platón primero, y con Aristóteles después, que es el que para occidente había perdido todo atractivo, y que con los musulmanes recuperaría. La filosofía árabe, intentó explicar el Corán desde fuera del pensamiento islámico, es decir, sin la religión, desde otros caminos y medios. De ahí surgiría el conflicto entre la verdad revelada y la científica, pero sin ruptura, pues la filosofía árabe se decantaba por la primera, sin apartarse definitivamente de la segunda. Una errónea interpretación de la obra del filósofo cordobés, permitió a los europeos quebrar el frágil equilibrio entre fe y razón.


sábado, 6 de junio de 2026

La Almudena es un merengue

Que me perdonen los católicos, o que me condenen, si digo que el recibimiento al Papa ha sido un acto trasnochado, por no decir rancio, más propio de un siglo XIX que del que nos toca. Ese ir y venir de políticos del régimen, el turnismo dinástico de la corrupción, con el despliegue de guardias reales a caballo, tambores y trompetas, parecen retrotraernos a aquellos daguerrotipos de los Alfonsos, XII y XIII, aunque, todo sea dicho, sin tanto espadón ni guerra en Marruecos. (Aprovecho para señalar que la catedral de la Almudena es fea, tanto como una tarta de merengue sobre un almohadón de bizcocho, por muy bueno que esté). Por fortuna, el pontífice, con ese andar de campesino que vuelve de la huerta o de ordeñar a las vacas, ha roto de algún modo el protocolo, y dado la imagen de San Pedro perdido por las calles de Roma, como si no supiese que en cualquier esquina puede retarle Simón El Mago, u otro volatinero de los que hoy se estilan a dar un salto mortal en nombre de Cristo. A este país, por un capricho del destino, una grieta en el espacio tiempo, tenía que acudir el papa Alejandro Borgia, que es el que corresponde a estas éticas que nos gobiernan, a figurar entre todos los figurones, repartir anillos y bendiciones, prometerles el cielo a cambio de un impuesto. Y que en vez de entrevistarse con la Isabel, aquella tan católica, como sucedió en el XV, lo hiciese con los que hoy reciben a su sucesor. Habría menos hipocresía y mejores negocios, para ellos, siempre para ellos.


viernes, 5 de junio de 2026

Purk, hombre de piedra

Purk el hombre de piedra era aquella serie de cuadernillos dibujada por Manuel Gago, el del Guerrero del Antifaz, en los 40-50, que narraba en viñetas las andanzas y vicisitudes de un homo primitivo en una prehistoria imaginaria, de criaturas fantásticas, selvas frondosas y paisajes lunares o novedosos torcales. Gago no es que fuese un gran dibujante académico, pero sí resultón en la simplicidad de sus trazos, impresionistas muchas veces, y muy entretenido en sus sencillos guiones, que tenían una pintoresca base popular y folletinesca. En mis manos caía siempre un Purk cuando mi padre no daba con El Guerrero, o ese día estaba más generoso que de costumbre, (y así unas veces junto al tebeo de aquel se sumaba otro de Roberto Alcázar y Pedrín o Purk). Estas colecciones de Editorial Valenciana eran modificaciones de otras publicaciones más antiguas, en blanco y negro, y competían en el kiosco con otras norteamericanas de Marvel o DC. Es decir, que lo tenían muy difícil, pero conservaban un mercado importante gracias a la nostalgia de los padres, que las leyeron en su juventud.
Flora y fauna inventadas. Lo que más me subyugaba de Purk eran aquellos tipos con cara de mono, perro o rinoceronte, que parecían estar sacados de las crónicas medievales que relataban viajes a oriente, el Libro de las Maravillas o de esa guisa. Siempre me pregunté cómo sonarían sus voces. Purk sería hoy la pesadilla de un Arsuaga u otro de estos que estudia los huesos de los primates, porque rompía las teorías de la evolución, algo que, hay que decirlo, importaba muy poco a sus lectores. Yo creo que Purk, en el fondo era un Pedro Picapiedra cualquiera, pero sin civilizar o a la española.

miércoles, 3 de junio de 2026

Experto en franquismo

Yo tenía un amigo que me decía siempre que el PSOE era experto en franquismo. Apreciación que, en mi opinión, bien pudiera tener dos acepciones. La primera es que de franquismo los sociatas sabían mucho. La segunda es que copiaban el modelo.

Ahora que vivimos tiempos en los que la conjuración judeomasónica está de nuevo presente, rememoro la apreciación de mi antaño conocido, y sospecho que se refería a la segunda, puesto que los masones son los liberales, y los judíos, pues eso.


Rubén Darío, Buda y el baile del torovenado

Tuve la suerte de trincar en un saldo un libro de Rubén Darío, que no es de poesía, (que no trago salvo el romancero), sino prosa, una reunión de artículos periodísticos, de aquellos de viajes que distraían a los lectores de prensa. En este volumen se reúnen varios de uno a España tras el desastre del 98, destinados a un público americano, argentino para más señas, preocupado por la deriva de la madre patria. España contemporánea, se llama. Es compendio de estampas singulares y atrevidas, acertadas, formadas con un lenguaje sugerente. Es un periplo a otro planeta, aunque conocido, no exento de ideas y juicios que ahora resultan tópicos, tal vez no entonces. Hay un ramillete de interesantes protagonistas de nuestra cultura, a los que dedica líneas y retrata con gruesos trazos. A Rubén lo conocí en el colegio por La marcha triunfal, pero no le cogí el paso. Sin embargo, de su bohemia en París y Madrid, le pillé la compostura y danza que produce el ajenjo, o era un torovenado que traía de su tierra. Darío tenía algo de Buda, en la postura y las formas. En las reuniones parecía dormir, pero escuchaba, al menos la última frase del orador, y remataba con un cumplido. Temo que Gómez Carrillo no lo mirase con cariño, sino como competidor. Ambos envejecen mal, pero a Darío le salva la poesía.

lunes, 1 de junio de 2026

El que con la porra escribía renglones torcidos

Empujones como el de la profe de Valencia sólo los había visto en los pasillos, escaleras o aulas, unas veces por accidente y otras por venganza, o hacer la gracia, que también los hay. De piedra me ha dejado el gorila de la porra. ¿Practica el rugby o es que salen así de cafres de la academia? En fin. Confío en que mis discípulos, aquellos que se decidieron por la seguridad de todos, no pierdan los papeles con tanta facilidad y recuerden mi paciencia cuando sostenía la pizarra con una tiza.


domingo, 31 de mayo de 2026

El imparable auto

De mi bisabuelo, por parte de madre, se cuenta en la familia que, tentado por los avances de la mecánica, mucho antes de la guerra, se compró un auto y lo llevó desde la fábrica hasta su casa, y no dejó de recorrer las eras, para solaz y distraimiento de la chiquillería, hasta que se le acabó la gasolina, porque ignoraba el modo de pararlo. Tiempo tuvo después de aprenderlo; y terminó de chofer.


Umbral, María Luisa Seco y un Vito Quiles en la Feria del Libro de Madrid del 79

En la feria del libro de mediados de los 70 había muchas casetas y hacía mucho calor, es el recuerdo que tengo de cuando en la infancia visitaba aquella, y tenía la oportunidad de conocer a todos los que volvían del exilio, unos señores muy mayores y muy pacíficos, que nos trataban a mi hermano y a mí como a nietos. Alguien tuvo la ocurrencia una vez de cambiar la feria de sitio y plantarla en el Palacio de Cristal de la Casa de Campo, creo que en el 79. Allí tuve ocasión de ver en vivo a María Luisa Seco, que era la presentadora de los programas infantiles de la tele, como el de Luis Ricardo, el de cantidubi dubidubi, cantidubi dubidá, que era un remedo de Frankenstein pero a la española. Allí, en la feria, la Seco firmaba libros de cuentos de cosecha propia, y no había cola, porque creo que daba corte acercarse. La pobre murió unos pocos años después. En esa feria, cuando nos marchábamos, se nos metió un tipo por la ventanilla del coche, que venía vendiendo una revista alternativa, un fanzine cultural de entonces. Y estuvo intentando convencer a mi padre de que se lo comprase. Para conseguirlo recurrió a nuestra complicidad.
- ¡Qué rácano es vuestro padre! - dijo, lo que nos hizo mucha gracia, porque el tío era como Vito Quiles, o uno de esos, pero sin móvil.
El caso es que le estuvimos siguiendo la comedia hasta que perdió la espontaneidad, pero mi padre no picó y lo dejamos allí plantado, para que se emplease con otro. Y luego, una vez que se libró del sujeto, nos fue contando que el día anterior también le habían intentado vender otra revista en el aeropuerto, unos del Hare Krishna con cascabeles, pero que se defendió igual del asalto. De ese día del aeropuerto también nos dijo que había visto a Umbral, con una corbata muy larga de color rojo al cuello, que llevaba arrastrando por el suelo; y que mi padre, nos confesó, había estado tentado de pisar.

martes, 26 de mayo de 2026

El coche de la familia Monster

Es en eso de la interpretación de los sueños cuando uno debe echar mano de Artemidoro de Daldis u otro de los antiguos que se ocupaban de eso, porque hay, hay algunos, que no se entiende qué pretenden contarnos del futuro, o si es aviso, o meramente sin sentido para tenernos distraídos el resto del día. Así, anoche soñé que mi mujer compraba un coche, que quería uno más grande, y fuimos al concesionario por él, y nos lo dieron por piezas para montarlo, como si fuese el armario de un IKEA. Así que lo armamos entre toda la familia, y el coche resultó ser uno de muertos, para dos, y con un remolque para otro. Todo él de madera de caoba, bien pulida y barnizada. Es bonito, dijo mi padre, que por allí andaba. Mi preocupación era dónde aparcarlo. Y me he despertado azorado y todavía temo que me lo traigan los de Amazon a la puerta y nos tomen por la familia Monster.


sábado, 23 de mayo de 2026

La de Madalorian y Grogu

La de Madalorian y Grogu me ha gustado porque, además de saberme a poco, me ha recordado a aquellas producciones italianas de gladiadores y monstruos de la Odisea, con esa fantasía de tebeo que era el cine barato de los niños, y dio alas a los de mi quinta a volar alto, a Galaxias muy, muy lejanas. En esta, el prota ha dejado a un lado el asunto del credo y se ha mostrado más pistolero, cazarrecompensas, un Boba Fett redimido, por lo que nos ha descolocado un poco, pero sin defraudarnos. Por otra parte, con ella me he enterado de que el juego de mesa de Chewy en el Milennium Falcon no era sino un versión de consolación de otro a lo grande que gestionaban los Scorsese, esa familia de mafiosos que antaño fue brazo armado del Imperio Galáctico y ahora se esconde de la Nueva República en turbios tejemanejes. Luego están los sobrinos de Jabba el Hutt, (que me ha sido imposible separar de los Javis, tal vez por el bombardeo de la tele en estas fechas), malos y rastreros como babosas, ha sido una pena no verlos en los intestinos de Grogu, que en ningún momento ha perdido el hambre. Me ha faltado, eso sí, la colega que arreglaba todas las naves, Peli Motto, uno de los personajes más divertidos de toda la saga.


viernes, 22 de mayo de 2026

Le llamaban Bambi

A Zapatero, si haces memoria histórica, lo llamaban Bambi. Es posible que gozase de algún parecido con el ciervito huérfano, pero, personalmente, siempre le vi guardar más semejanza con mister Bean, (confiesa que tú también). La cara de Zapatero era, y es, una sonrisa eterna, una incansable mueca, un ejercicio de prestidigitador, que, como el mago de la chistera, te lo conseguía todo por arte de magia, sin pestañear, incluso una crisis galopante. Zapatero empezó con aquello de "fuerza y valor", que había sacado de la película Gladiator, y te lo soltaba en un mitin, o presumía de leer a Borges, ese ultraconservador argentino; y con esos guiños y otros aleteos de cejas, encandiló a muchos jóvenes, y jóvenas, que lo veían prometedor y casamentero.
Estallaron bombas y se le iluminaron los ojillos. ¡Guerra no, si ya tenemos una en casa! Y aprovechando lo que la luz deslumbra se puso a la tarea de ganarla de una puta vez, pero por muchos años, sin prisas; y empezó a borrar la firma de Paco para dejar la suya, como si fuese la del Zorro: zas, zas, con apariencia de travesura de los mellizos Zipi y Zape. Aunque después lo llamaron ZP, que sonaba a detergente de bicarbonato y no a superhéroe como se pretendía. Pero lo realmente bueno vino al final del recodo, cuando las caprichosas urnas, ese mal de las democracias, lo enviaron fuera, con sus idas y venidas, viajes a citas importantes y reuniones con élites políticas. Mediaciones, liberaciones y otros ejercicios espirituales ahora llamados de diplomacia y antaño mascaradas. De este modo su cara se convirtió en una tan indispensable como la del monigote del Burger King en cualquier cumpleaños. Hay que reconocer que su carrera ha sido muy Borgiana, En este país nunca hemos andado faltos de figuras, esta monarquía parlamentaria está dando una lista interminable.


jueves, 21 de mayo de 2026

Amador y otros alumnos imaginarios

Amador era el nombre, entre otros, que yo ponía al alumno del que no recordaba el suyo. Y así, captaba su atención, y la del resto de la clase, y él me corregía.
- Yo soy Alberto - protestaba muy serio y yo pedía disculpas, y así retomaba la clase mientras intentaba quedarme con la cara y el santo.
De este modo los Amadores o Eugenios, Alfonsos o Claudios, se multiplicaban por las aulas, e incluso fijaban para siempre el mote de alguno, o sobrenombre, porque siempre había quien, por gusto, se lo apropiaba. O se convertían en alumnos imaginarios, que convivían con nosotros, cuando empezaba la clase de historia y yo ponía la vista en una mesa vacía.
- Hoy no veo a Adolfo -. Y ellos asentían entre codazos.
Realmente no lo hice nunca por comicidad, sino porque para recordar los nombres de tantos, y tantas, no he sido nunca bueno, pese a los intentos, y he preferido improvisar siempre.
- Oye, muchacha.
- Eh, figura.
- Persona humana, escucha.
También los he llamado "criaturas inciertas", pero poco porque gustaba.
Y otras expresiones por el estilo.
Pero siempre he procurado deslizarme por el asunto del bautismo, como otro San Juan, mi santo comodín en junio.