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domingo, 19 de junio de 2022

El cuchillo de san Pablo

Visitaba Pérez Galdós, Benito, en compañía del afamado pintor Arredondo la ciudad imperial de Toledo. Tras mucho deambular por sus laberínticas callejas, se llegaron al convento de San Pablo, donde las monjas custodiaban el cuchillo con el que había sido degollado el santo. Allí las hermanas les señalaron la pieza. Pidió permiso el escritor para mirarla de cerca y la superiora se lo concedió con la condición de hacerlo en su mismo despacho. Tuvieron ocasión así de inspeccionar la reliquia, de brillante hoja damasquinada y vaina de terciopelo, para identificar los restos de sangre del santo judío. Salió la superiora un momento, a despachar unos dulces, y aprovechó Benito el filo del arma para sacarle punta a un lápiz que usaba para tomar apuntes en un cuaderno de viaje. Volvió la monja, le dieron las gracias y obsequiaron a la comunidad con una limosna generosa para que saliesen de las estrecheces de la regla. Días más tarde, el lápiz quedó sin punta y tuvieron que buscar otro remedio, que no era cuestión de abusar de la orden siendo Toledo ciudad de espadas.


lunes, 23 de mayo de 2022

A un adúltero.

Decía Luciano, el de Samósata (s. II d. C.), hablando de la muerte de Peregrino, el falso profeta, que al adúltero se le castigaba con azotes y la introducción de un rábano por el trasero. Del mismo suplicio, o parecido, ya dio antes testimonio Aristófanes, en su comedia Pluto, pero no se cuenta.


domingo, 22 de mayo de 2022

Son libros.

Hay libros leídos, libros por leer, libros empezados, libros no terminados, libros consultados a salto de mata, libros olvidados, libros que se recuerdan, libros que se perdieron, libros que se encuentran, libros que no se leen, libros que te regalan, libros que sobraban en otra casa, libros que te devuelven, libros escondidos, libros de los que no se habla, libros que hablan de libros, libros que no se entienden, libros de oferta, libros demasiado caros, libros de famosos, libros que adornan, libros que se estropean, libros que cogen polvo, libros aburridos, libros divertidos, libros recomendados, libros de amigos que escriben, libros prestados, libros viejos, libros desconocidos, libros de tapa dura, libros sin ella, libros en rústica, libros rotos, libros forrados, libros desencuadernados, libros subrayados, libros con glosas a boli, libros pintarrajeados, libros censurados, libros expurgados, libros espulgados, libros con las hojas pegadas, libros mutilados, libros dedicados, libros mal impresos, libros con erratas, libros con faltas, libros en otro idioma, libros que se mojaron, libros gordos, libros finos, libros curiosos, libros desplegables, libros de una rifa, libros con la foto de una amiga, libros para niños, libros para adultos, libros para mujeres, libros para ir al cielo, libros porno, libros para no perderse, libros robados, libros que sujetan otros libros, libros en el cuarto de baño, libros detrás de otros libros, libros para vender, libros con insectos muertos, libros llenos de migas de pan, libros para encender lumbre, libros para envolver cosas, libros con mocos, libros para limpiarse el culo, libros para tirar…

Hay que hacer sitio.



sábado, 21 de mayo de 2022

Gorgias de Epiro.

Gorgias de Epiro, que era hombre esforzado y valiente, no menos ilustre, según las fuentes, nació de su madre muerta cuando llevaban su cuerpo a la pira, para asombro de sus vecinos ante espectáculo tan inusual. El vagido del retoño alertó al sacerdote, que hizo callar a las plañideras y, al avistar la cabeza de aquél, ordenó acudir a la partera, que no daba crédito a lo que acontecía y se hacía la remolona. Así, Gorgias no fue incinerado antes de lo acordado por el Destino.

Lo contaba Valerio Máximo como hecho memorable, en su apartado de milagros, junto a otros, no menos singulares, que merecen la pena ser leídos o mentados.



miércoles, 11 de mayo de 2022

Siles

José Siles, que era catedrático de Literatura en el Gabriel Cisneros, sito en la capital del reino, envió en cierta ocasión un adoquín, recogido de una barricada arruinada, a un concurso poético de esos que llaman florales.

- Ahí  va - escribió en una tarjeta de presentación -, el primer canto de mi poema. Si gusta, les facilitaré el resto.

El resultado es que se lo devolvieron, al mes más o menos, envuelto en papel de color rosado y atado con cinta morada, y adornado con una placa argéntea de estaño donde podía leerse en letras góticas: "Primer Premio".

Lo arrojó por la ventana en un pronto que tuvo y acertó a un guardia en el cogote. Terminó en presidio por revolucionario, a pico y pala en la cantera, componiendo versos de los que acostumbraba para certámenes.


viernes, 22 de abril de 2022

Poetas y hampones

Dicen los escritos, de aquellos poetas que conocieron la bohemia de la Puerta del Sol, - antes del triunfo de la mujer de la capucha colorada y el pecho desnudo- , que no era extraño encontrarse a los hermanos pobres del oficio, sucios y hambrientos, mendigando monedas.

- Maestro, ¡qué buena su última obra! Cada día escribe usted mejor. Dedíqueme su último libro ¿No tendría usted unos dracmas? Es para hacer una libación a Baco... A Apolo también, por supuesto.

Y el celebrado daba sus monedas al émulo de Homero o Belisario, por ser ciego como ambos, y luchador como el segundo.


sábado, 5 de marzo de 2022

Picasso y Gide

André, André Gide, el de los monederos falsos, amigo de Marcel, Marcel Proust, que perdía el tiempo y lo buscaba. Pues ese, el primero, el que tiene unos diarios muy gordos en todas las librerías, de edición de bolsillo y tapa dura. El mismo. A él me refiero al referir la anécdota que sigue. Se dirigió un día a visitar al joven Picasso, que empezaba entonces, porque algo había oído hablar de él y se ve que bien. Se plantó en el estudio de éste, cuando lo tenía por el Sacré Coeur, en la rue Ravignan, y llamó a la puerta, con timidez primero, usando suavemente los nudillos, y cabreo después, a puñetazos, porque no le abrían. ¿Qué se habría creído ese asqueroso español? Sin éxito.

Después, mas tranquilo, recuperada la compostura y el resuello, una vez que las liberadoras gotas de sudor se resbalaban por sus patillas, meditó y llegó a la conclusión de que el cubista debía haber salido. Y decidió dejarle su tarjeta, que deslizó por la rendija de debajo de la puerta, aplazando así la reunión sin previa cita para nueva ocasión.

Pablo, al otro lado, recogió la cartulina cuando asomó a sus pies. No estaba para visitas. Eran esas horas en las que pintaba o se beneficiaba a Fernande, desnudo siempre, que todo le molestaba. Así, sin calzoncillos, leyó el nombre del visitante, mientras se rascaba la nalga. No le prestó más atención, estaba con los pinceles, y después de hacer una pelota con ella la arrojó a la estufa, que estaba vacía y helada. Fue la primera y última vez que Picasso leyó algo de Gidé. 


domingo, 20 de febrero de 2022

Sobre Homero

"Enfermedad fue de los griegos investigar qué numero de remeros tuvo Ulises; si se escribió primero la Ilíada o la Odisea; si son entrambos libros de un mismo autor, con otras impertinencias de esta calidad, que calladas, no ayudan a la conciencia, y dichas, no dan opinión de más docto, sino de más enfadoso."

Séneca, De la brevedad de la vida.

El sueño del literato.

 Anoche soñé que mendigaba lectores, (así ando de ventas), entre las mesas de las terrazas de una noche primaveral. Ofrecía un ejemplar de mi novela bizantina, obra que tiene sus simpatizantes, a todos aquellos que pernoctaban a la luz de los licores y el humo de las conversaciones. Me detuve junto a un velador donde había un caballero y al menos cuatro señoritas, porque vestían sombrero de época. Ante el ofrecimiento las mujeres manifestaron rechazo, no el sujeto, que mostró interés por hacerse con el libro. Era un tipo que pretendía ser agradable, muy educado, pero tan falso como lisonjero. Creo que si aceptó la oferta fue para quedar bien con las damas, hacerse el interesante. En 10 se lo dejé y lo aceptó con una sonrisa, añadiendo 50 céntimos de propina. Recogí el dinero y me extrañó que no pidiese una dedicatoria. Algo me dice, desde que abrí los ojos esta mañana, que era el mismísimo Diablo, que me tiene aprecio.