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viernes, 16 de octubre de 2026

La muerte no es para tanto

Anoche soñé con una muerte muy chiquitita. Era una niña de unos 12 años, de largo pelo rubio, que vestía un traje blanco hasta los tobillos. Esta muy sonriente. Yo la miraba de lejos, con cautela. Alguien me sopló que era la muerte y a mí me hizo mucha gracia. Luego se metió en casa una señora con intención de engañarme, un asunto de un turbio negocio. Creo que el sueño venía a decirme que la muerte no es tan absoluta y la vida una pantomima.


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