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viernes, 22 de julio de 2011

Cercopes.


Los Cercopes eran dos hermanos mellizos muy gamberretes que se entretenían robando a los viajeros. Su madre, Tía, una de las hijas de Océano, les advirtió que se andasen con ojo con un tipo de culo negro.
Un día se encontraron con Hércules dormido en la cuneta de un camino y decidieron robarle. Pero el tebano se despertó y los hizo sus prisioneros. Ató a cada uno por los pies a los extremos de un palo que llevaba y cargó con éste sobre sus hombros llevándolos como si fuesen piezas de una cacería.
Fue en esta postura cuando se percataron de que el héroe tenía negro el culo y recordaron la profecía de su madre. Entonces comenzaron a reírse y a hacer chistes del trasero. Tanta gracia tenían que ni Hércules pudo evitar las carcajadas y finalmente optó por darles la libertad.
Y así siguieron por mucho tiempo, robando y burlando, hasta que un día Zeus se cansó de sus modales y los convirtió en monos.

viernes, 15 de julio de 2011

Prodigios sobre Jerusalén.


Eran los años de la guerra entre los judíos y Roma. Entre otros prodigios que tuvieron lugar entonces, indica Flavio Josefo en su obra al respecto, libro VI, que sobre Jerusalén apareció un astro con forma de espada y un cometa que permaneció allí un año. También cuenta que en toda la región, sobre las ciudades se apreciaron ejércitos combatiendo entre las nubes.

miércoles, 13 de julio de 2011

La tuba de Mandy.

Mandy tocaba la tuba en un grupo musical. Pero la tocaba poco y los conciertos se le hacían largos. Afortunadamente la tuba tenía una campana ancha y mucha estabilidad. Apenas vibraba con el ruido de los bafles. Y si lo hacía a Mandy se le ponía cara de tonta. Drogas, decían.

sábado, 9 de julio de 2011

El banquete de Domiciano.


Cuenta Dion Casio que el César Domiciano convocó a senadores y patricios a un banquete donde la sala estaba pintada de negro, el mobiliario era de este color, y la vajilla y las piezas de la cubertería también. Incluso los esclavos eran negros. Junto a cada comensal se había instalado una lápida con su nombre así como una lámpara de las que se usaban para alumbrar los sepulcros. Unos jóvenes pintados y vestidos de negro bailaron como en los funerales. La comida fue la propia que a los espíritus de los muertos se solía ofrecer en los sacrificios. Y toda aquella ceremonia se desenvolvió en el más absoluto silencio.
Terminado el evento cada cual montó en su litera y regresó a su casa con la lápida como recuerdo.

martes, 5 de julio de 2011

OVNI, guía de supervivencia.


Está llegando a todas las manos la obra más emblemática de Rafa Infantes: OVNI, guía de supervivencia. Un compendio de prácticas instrucciones para sortear con éxito la inminente invasión alienígena. Profusamente ilustrada y documentada. Editada por Berenice. No te quedes sin ella.

domingo, 26 de junio de 2011

Beacheando.




Días de playa.

Gwen.

Gwen se marchó a la India porque le habían hablado del karma. No sabía exactamente qué era aquello pero aterrizó donde había señalado su destino. Allí andó y respiró, se vió envuelta en los vapores y dejó pasar los meses. Un día le vino un recuerdo que no recordaba de antes e imaginó que era de una vida anterior. Después pasó por la embajada y volvió a casa. Tantos días sin su teléfono móvil había sido como vivir un verdadero infierno.

sábado, 18 de junio de 2011

Galos.


Juraron los jefes galos no quitarse la armadura hasta haber ocupado el Capitolio. Sabido esto por Lucio Emilio Papo, una vez que los hubo derrotado, les obligó a ir andando hasta allí encadenados y vestidos con sus prendas de guerra.

martes, 31 de mayo de 2011

Eleazar el galileo.


Vespasiano y su hijo Tito, a las órdenes de Nerón, buscaban castigar a los judíos. Golpeaba sin descanso el ariete romano los muros de Jotapata. Entonces Eleazar, hijo de Sameas, arrojó una gran piedra desde la muralla sobre el ingenio partiéndolo en dos. La acción provocó el desconcierto entre los latinos. Y antes de que éstos reaccionasen, lanzose el galileo entre ellos e hízose con la cabeza de la viga. De un salto trepó por el muro bajo una lluvia de flechas. Y hasta que no se halló en lo más alto, mostrando su triunfo sobre los romanos, no cayó muerto.