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sábado, 22 de diciembre de 2007

El Gordo.



Es su día. Todo el mundo se acuerda de él hoy. Y muchos quieren recibir su abrazo. Y él lo sabe y se va a hacer de rogar. Abrazará a quien le venga en gana que para eso es el prota. Por lo pronto hay que tener papeletas. Suerte.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Murena.


Como ya podréis imaginar, me pierden las obras que se ambientan en el mundo clásico. Magnífica esta serie de Delavy y Dufaux relativa a la época y el gobierno de Nerón, emperador de la antigua Roma. Espero cada entrega con verdadera impaciencia. Es una pena que no disfrutemos con más frecuencia de obras tan bien construida y documentada como ésta, (aunque contenga alguna inexactitud histórica en cuanto a escenarios). ¿Por qué no se harán comics con esta temática en nuestro país? Argumentos no nos faltarían, basta con leer a los clásicos o recorrer nuestras ciudades para descubrir la huella de los griegos y latinos. Y grandes dibujantes tampoco. Seguro que tienen su público. Yo me apunto.
En fin, que os recomiendo su lectura. Mientras me voy a poner mi casco de centurión por si aparece Juanfrancabrera a felicitarme el día del Sol Invictus, con un jamón de pata negra.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Usagi.


De cuantos comics he leído en el último lustro, y mira que he leído, si por alguno hubiese de decantarme como el mejor, sin duda lo haría por el de Usagi Yojimbo de Stan Sakai.

Aparentemente es una obra intrascendente, popular, sin otra ambición que la de proporcinar entretenta, pero es de esas donde se produce el milagro del arte que la convierte en clásico. Una creación que te reconcilia con este medio gráfico, tan desorientado. El conejo samurai tiene luz propia en el firmamento de las historietas.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Nerón quema Roma.


Mira Nero, de Tarpeya
A Roma cómo se ardía:
gritos dan niños y viejos,
y él de nada se dolía.
El grito de las matronas
sobre los cielos subía;
como ovejas sin pastor
unas tras otras corrían,
perdidas, descarriadas,
a la torre se acogían;
los siete montes romanos
lloro y fuego los hundía.
En el gran Capitolio
suena muy gran vocería:
por el collado Aventino
gran gentío discurría,
y en Cabalo y en Rotundo
la gente apenas cabía.
Por el rico Coliseo
gran número se subía;
lloraban los dictadores,
los cónsules a porfía;
daban voces los tribunos,
los magistrados plañían,
los cuestores lamentaban,
los senadores gemían.
Llora la orden ecuestre,
toda la caballería,
por la crueldad de Nerón
que lo ve con alegría.
Siete días con sus noches
la ciudad toda se ardía:
por tierra yacen las casas,
los templos de tallería.
Los palacios más antiguos,
de alabastro y sillería,
en ceniza van por tierra
los lazos y pedrería;
las moradas de los dioses
han triste postrimería.
El templo capitolino
do Júpiter se servía,
el gran templo de Apolo,
y el que de Mars se decía,
sus tesoros y riquezas,
el fuego los derretía.
Por los carneros y osarios
la gente se defendía.
De la torre de Mecenas
lo miraba todo y vía
el ahijado de Claudio
que a su padre parecía,
que a su Séneca dio muerte;
el que matara a su tía:
el que antes de nueve meses
que Tiberio se moría,
con prodigios y señales
en este mundo nacía;
el que persiguió a cristianos,
el padre de tiranía,
de ver abrasar a Roma
gran deleite recebía.
Vestido en cénico traje
decantaba en poesía.
Todos le ruegan que amanse
su crueldad y su porfía:
cuando más todos le ruegan
él de nadie se dolía.

Romancero anónimo

jueves, 13 de diciembre de 2007

Sobre Platón.


"A estas diversas filosofías siguió la de Platón de acuerdo las más veces con las doctrinas pitagóricas, pero que tiene también sus ideas propias, en las que se separa de la escuela Itálica. Platón, desde su juventud, se había familiarizado con Cratilo, su primer maestro, y efecto de esta relación era partidario de la opinión de Heráclito, según el que todos los objetos sensibles están en un flujo o cambio perpetuo, y no hay ciencia posible de estos objetos.
Más tarde conservó esta misma opinión. Por otra parte, discípulo de Sócrates, cuyos trabajos no abrazaron ciertamente más que la moral y de ninguna manera el conjunto de la naturaleza, pero que al tratar de la moral, se propuso lo general como objeto de sus indagaciones, siendo el primero que tuvo el pensamiento de dar definiciones, Platón, heredero de su doctrina, habituado a la indagación de lo general, creyó que sus definiciones debían recaer sobre otros seres que los seres sensibles, porque ¿cómo dar una definición común de los objetos sensibles que mudan continuamente? Estos seres los llamó Ideas, añadiendo que los objetos sensibles están fuera de las ideas, y reciben de ellas su nombre, porque en virtud de su participación en las ideas, todos los objetos de un mismo género reciben el mismo nombre que las ideas. La única mudanza que introdujo en la ciencia fue esta palabra, participación. Los pitagóricos dicen, en efecto, que los seres existen a imitación de los números; Platón que existen por participación en ellos. La diferencia es sólo de nombre."


Metafísica, Aristóteles.


Trad. Patricio de Azcarate.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Los clones levantaron Sevilla.


Aventurarse por Sevilla con una camiseta del Vader, es pura provocación. Si bien antes te contaban la vida y obras del rey moro para sacarte unas perras, ahora te cuentan la trilogía galáctica como quien habla del tiempo. No tienen arte ni na algunos pa esto de sacarte los cuartos. Y si vienes de muy lejos estás perdido. Ojito con el acento que no vale imitar al Chiquito, que es de Málaga. Procura no dar el cante, ponte una del Betis, con esa sólo puede pasar que te den una paliza los del Sevilla.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Exposición de MAX en Córdoba, 1987.


A mediados de la década de los 80 y primeros de los 90, años de la "movida", Córdoba fue lugar de obligado peregrinaje para todo buen aficionado al comic que entonces se preciase de serlo. Por sus jornadas se pasearon figurones de la talla de Hugo Pratt, Alberto Breccia, Moebius, Carlos Giménez, Nazario, Manuel Vázquez, Jesús Blasco, Ivá, Gallardo, Calpurnio, Gallego y Rey, Shelton, etc, etc. Algunos afortunados tuvimos la suerte de conocerlos personalmente y de disfrutar con las magníficas exposiciones de sus trabajos que por aquel entonces se montaron en la luminosa ciudad del Guadalquivir.




MAX tampoco faltó a la cita. En 1987 se hizo una exposición completísima de su obra en las salas de la Posada del Potro, frente al museo de Julio Romero de Torres. Ya en esos días era un artista puntero que recibía el alago de críticos y la admiración de principiantes y lectores en general.




En aquella muestra pudimos sorprendernos con sus originales a color y en blanco y negro, por su pulcritud y limpieza, de una insospechada calidad gráfica. La mayoría de los trabajos expuestos los vimos publicados en el álbum titulado La Muerte Húmeda, aunque había otros muchos.




No evitamos la oportunidad de darle la paliza bajo el pozo del patio de la Posada del Potro, donde le arrinconamos unos cuantos seguidores suyos, (aún no se nos llamaba frikis), para conseguir algunos dibujos de su propia mano. Recuerdo que comenzó dibujando un Peter Pank muy currado, que se fue quedando sin pelo y reduciendo su tamaño conforme se repetía hoja tras hoja, y acentuando un rictus de enfado en su cara. En los últimos el personaje echaba humo por las orejas. Fue como ver hacer una película de dibujos animados en vivo.




Aquellas Jornadas las medio organizaba Miguel Lara, desde el área de cultura del Ayuntamiento de Córdoba, de cara al público, aunque en realidad andábamos unos cuantos meneándolo todo desde la trastienda.



Fueron años bonitos de los que queda una mierda. Así es la vida, qué le vamos a hacer.

jueves, 6 de diciembre de 2007

Ibero.


Hay una costumbre muy propia de los iberos, más sobre todo de los lusitanos, y es que cuando alcanzan la edad adulta, aquellos que se encuentran más apurados de recursos, pero destacan por el vigor de sus cuerpos y su denuedo, proveyéndose de su valor y de arma, van a reunirse en la aspereza de los montes; allí forman bandas considerables que recorren Iberia, acumulando riquezas con el robo, y ello lo hacen con el más completo desprecio.

Diodoro Sículo, 5, 34, 6

domingo, 2 de diciembre de 2007