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sábado, 11 de diciembre de 2010

Asterios Polyp, orfismo y Mazzuchelli.




Decir que Asterios Polyp es una versión moderna del viejo mito de Orfeo tal vez sea simplificar las cosas. Pero lo cierto es que este comic está repleto de referencias a la antigua religión pagana griega. No me refiero a la oficial, la olímpica, la del Estado; me refiero a la otra, a la del pueblo llano, el orfismo.

He de reconocer que cuando adquirí este libro lo hice motivado por el nombre del dibujante, por la admiración que despierta en mi su profesionalidad y su arte. En un principio pensé que me encontraba ante una de tantas historias que en la actualidad están de moda entre los gurús del cómic: personaje masculino con problemas de identidad y romanticismo barato. Y me pareció interesante comprobar como solventaba la papeleta David M. La verdad es que la información de la contraportada de la edición de la editorial Sins entido no aportaba gran cosa y en realidad contribuía a mi suposición inicial.

El caso es que al iniciarme en su lectura fui descubriendo una significativa evocación del pensamiento órfico-pitagórico en sus viñetas. Hay constantes referencias a esta primitiva forma de religiosidad y también al pensamiento de aquellos filósofos griegos que la racionalizaron: Pitágoras y Platón. Y Homero, claro, no podía faltar.

La historia se inicia con un cataclismo y después con el relato de los orígenes y condición del héroe. Un prolongado parto y el nacimiento de dos hermanos gemelos. Uno de los dos muere pero acompaña de algún modo al otro el resto de la narración, (fórmula frecuente en la mitología antigua).

Después la juventud de un joven estudiante excepcional que termina convirtiéndose en un reputado arquitecto. Pero no uno cualquiera sino un diseñador de lo imaginario. Clara referencia a Pitagoras y su pensamiento místico sobre los números.

A continuación enfrentamiento entre lo Apolíneo y lo Dionisaco, Eros y Thanatos, Ulises frente a las sirenas, la atracción de los contrarios, la esfera como forma perfecta, etc.

Transmigración de las almas, Francisco de Asis como Orfeo, la música terapeútica, purificación por los pecados o errores del pasado, viaje a los infiernos, retorno a Ítaca, pérdida parcial de la visión, etc. Una lista interminable de motivos que dibujan un vasto conocimiento sobre la cuestion.

Y referencias gráficas más o menos evidentes a la arquitectura clásica, la pintura de las vasijas y la escultura griega, (hay una alusión a la estatua helenística del niño sacándose una espina de la planta del pie entre otras). Aunque también se distingue el estilo del Disney más primitivo.

Pero por si todo esto no fuese suficiente para haberme gustado el cómic, el mejor descubrimiento ha sido la descripción del personaje femenino, la mujer del protagonista, la Eurídice de este cuento. Hay ocho páginas que describen la intimidad de esta mujer verdaderamente inclasificables, extraordinarias, de una sesibilidad infinita.

Pero me alargo, inecesariamente. Es algo que tú, lector, puedes descubrir.

2 comentarios:

nEjO dijo...

Gran libro, Gran ilustracion

José Santiago Aguilar Sutil dijo...

Eres un erudito y Mazzuchelli un genio. Magnífico comentario.