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sábado, 17 de noviembre de 2012

Cuando sudó la estatua de Orfeo.


Dicen que cuando Alejandro el macedonio se asomó a Libetros, una estatua que de Orfeo había allí sudó copiosamente. Muchos sintieron miedo por el prodigio pero Aristandro interpretó el suceso como que a los poetas venideros narrar las hazañas de Alejandro les daría mucho trabajo.