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domingo, 27 de mayo de 2007

El Cid va a Roma.

En la capilla de San Pedro, don Rodrigo se ha entrado,
viera estar siete sillas de siete reyes cristianos;
viera la del rey de Francia par de la del Padre Santo,
y vio estar la de su rey un estado más abajo;
vase a la del rey de Francia, con el pie la ha derrocado,
la silla era de oro, hecho se ha cuatro pedazos;
tomara la de su rey, y subióla en lo más alto.
Ende hablara un duque que dicen el saboyano:
-Maldito seas Rodrigo, del Papa descomulgado
que deshonraste a un rey el mejor y más sonado.
Cuando lo oyó el buen Cid, tal respuesta le ha dado:
-Dejemos los reyes, duque, ellos son buenos y honrados,
y hayámoslo los dos como muy buenos vasallos.
Y allegóse cabe al duque, un gran bofetón le ha dado.
Allí hablara el duque: -¡Demándetelo el Diablo!
El Papa desque lo supo quiso allí descomulgallo.
Don Rodrigo que lo supo, tal respuesta le hubo dado:
-Si no me absolvéis el Papa, seríaos mal contado,
que de vuestras ricas ropas cubriré yo mi caballo.
El papa desque lo oyera, tal respuesta le hubo dado:
-Yo te absuelvo don Rodrigo, yo te absuelvo de buen grado,
que cuanto hicieres en Cortes seas de ello libertado.


Anónimo, Romance El Rey y el Cid a Roma.

2 comentarios:

Alvaro Peña dijo...

Me encanta este tipo de dibujos que haces. Precioso si señor

El Juan Pérez dijo...

No ha quedado mal.Dan ganas de convertirlo en comic.