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sábado, 19 de marzo de 2016

Sísara y Yael


Sísara, derrotado por los israelitas, buscó refugio en la tienda de Yael. La mujer le dio leche y le señaló un lugar donde descansar.  Cuando el guerrero quedó dormido, le clavó un cincel en la cabeza. Después mostró a los suyos el cadáver de su enemigo.