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domingo, 14 de junio de 2015

La puerta equivocada o no.



En esa casa parecía no vivir nadie desde hacia años. Sin embargo, salía un reguero de sangre por debajo de la puerta. En el suelo había una llave y probablemente la abriría. Ese día podía ser uno de tantos, por esa calle había pasado cientos de veces. Pero aquella circunstancia lo trastocaba todo. Era uno de esos momentos en los que la vida parecía ofrecer una oportunidad a lo desconocido. No era cuestión de pararse a pensar demasiado. O lo tomas o lo dejas, se dijo.