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viernes, 7 de septiembre de 2007

Una de espías.

Qué chulada esas películas de espías con las que pasábamos la tarde. Aquellas del Yeinsbond con tanto ruso, submarino nuclear, diabólicos planes de Spectra y mujeres de infarto. Qué tiempos. Acuérdate del sombrero del Golfinger, que lo cortaba todo, lo bien que nos vendría para el jamón en Noche Buena. O de los dientes de acero inoxidable del grandote aquel, ¿cómo se llamaba?, bueno, no importa, del que nos acordamos cuando queremos abrir un piñon. Y tanto invento de Q, el viejito, ¿no era lo que más molaba de la peli? Porque argumento tenían poco. Más que argumento, sentido, nunca te enterabas de nada. Pero te dejabas llevar, sin muchas preguntas, no estaban hechas para aristotelear ni hacer debate a la salida.
Y el jodío del Bond, no se despeinaba en toda la historia y al final terminaba siempre follinqueando entre copa y copa de champaña. Y algunos se lo creían y todo, y luego hacían el Anacleto en la boda de su vecina con el smokin y el tenedor como de pistola, y se revolcaban con la Ansun, o con otra, bajo las mesas, después del baile y la barra libre, entre servilletas y bigotes de langostinos.
La verdad es que un buga de aquellos que conducía por cielo mar y tierra nos nos vendría mal para salir de los atascos y encontrar aparcamiento, aunque fuese en el tejado.
Bueno sí, y las chicas Bond, salidete, esas que salían en bikini en la proyección y en pelota en el Playboy que polucionábamos sin puntería, enseñando tetas y culo con presunción, que no me olvido de ellas, ¿quién quiere hacerlo? Muchas se convirtieron después en actrices, o no tantas.
Ya mismo nos salen con otra superproducción, para aprovechar el tirón nostálgico, pero no es lo mismo, nos faltan los comunistas que daban un juego que no veas; el clon del Carrillo era como la guinda el postre. Igual nos sacan ahora al Blind Laden, así lo va a hacer el Miller, sin los trescientos.
¡Tiburón se llamaba!

2 comentarios:

ELRINCONDELTARADETE dijo...

Yo me quedo con Roger Moore como James Bond, digan lo que digan.. La de risa que da ver al Sean Conery en las escenas de acción moverse a camara rapida....

El Juan Pérez dijo...

Pues yo me quedo con Kim Basinger en Nunca Digas Nunca Jamás, deberían haberle dado desde ese momento el papel protagonista. Lo que hubiese mejorado la serie.