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domingo, 1 de febrero de 2026

El demonio está en todas partes

Raro era el domingo que en la catequesis, (aquella que se celebraba antes de la misa en tiempos del tardofranquismo), el cura no se refiriera a la presencia del diablo, que, según él, estaba en todas partes. Su afirmación iba en la línea de aquello que te decía tu abuela con los ojos muy abiertos y una voz cavernosa cuando te salías del plato: "te está tentando el demonio". Y yo me giraba a ver si lo tenía a la espalda, apoyando su mano en mi hombro, y como no lo veía respondía que no y persistía en mi delito, que era prolongar unos minutos el juego en la calle. Pues este cura párroco al que me refería al principio, dedicaba su tiempo a buscar al maligno en cualquier rincón de la Iglesia, para señalárnoslo: en la rodilla que se rascaba el niño, en el lazo que una coqueta se había puesto en el pelo, en la bolsa de pipas o el pulgarcito que pensabas comprarte al salir, en la postura al sentarse o por la mirada distraída al infinito. En todas partes, para nuestro pesar, estaba Belcebú, como bien nos señalaba el ministro de la Iglesia con voz persuasiva, pero tronante en el momento oportuno mientras señalaba un cuadro donde ardían las almas de los pecadores. Y ese día te marchabas a casa pensando en demonios hasta bien entrada la tarde e incluso la noche.
Hace tiempo que el Demonio salió de nuestras vidas. Bien es cierto que en sus últimos estertores lo quisieron confundir con el comunismo, y así los de esta secta tenían cuernos y rabo. Pero por arte de birlibirloque, aprovechando que caían los popes, el príncipe de las tinieblas cambió el nombre por el de fascismo, y ahora, con esta denominación, vuelve a estar en todas partes.
En estas que la izquierda, dispara contra todo lo que se mueva. Por si las moscas. Hay un guion escrito y no hay que salirse de él. Hubo un tiempo en que al díscolo lo llamaban revisionista, pero al final se ha terminado imponiendo el comodín, aquí ya no valen medias tintas. Ándate con ojo que incluso en estas letras puede estar escondido.