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domingo, 29 de diciembre de 2013

Diana



Diana gustaba de bañarse desnuda en las lagunas más recónditas del más oscuro bosque, donde ningún ojo humano pudiese verla. En cierta ocasión el pastor Acteón la descubrió y miró más de lo que el respeto a una diosa exige. Diana lo convirtió en venado y lanzó a sus perros tras él, que lo descuartizaron sin piedad mientras ella nadaba con las ninfas.